Milité (¡qué verbo!) allí desde mayo 1969 hasta algo así como 1982. Antes había sido demo. Y de pendex derechista (nací si mal no recuerdo en 1944) contra mis padres porque Matte tenía mejor pinta que Alfonso. Ya agotada la “Patria en Libertad” (¿¿?) cuando groseramente Frei M. sacó a Leighton del ministerio (ya narrado en A.I.) me fui a la diarrea amarillenta y siendo profe y miembro del Consejo Superior de la PUC tuve el tremendo honor de ser llamado por “imaginativo” como asesor político del guatón Flores en Economía y después en Hacienda. Era un desastre. Un despelote. El Gabinete lleno de revolucionarios transitorios venidos de Brasil o Argentina, “sabios” que venían a aprender dando lecciones sobre cómo ganar la lucha de clases. Los únicos chilenos relativamente sensatos y honestos eran quienes más tarde serían injustamente más castigados, comunachos, por la dictadura criminal y ladrona de Pinochet seguido por milicos y civiles de la misma calaña sacando las castañas con la mano del gato montés (no Montes). Pocas veces he asistido a más insensatez que durante la UP. Era el despelote total. No había gobierno. Allende bailaba entre el MIR, los GAP, el PC, el PS, el o los MAPUS, la IC en ciernes por oportunismo, Castro a la vista, los USA a la desvista, los jóvenes idealistas, la Payita, el Chivas de las chivas, en fin. Yo perdí mi pelea por más moderación. Y qué. ¿No se trataba justamente de tener éxito en el más completo fracaso para que hubiese golpe y consecutiva revolución económica cuya victoria cultural y educativa, más social, está aún por verse, si es que ya no se ha visto su perenne destrozo en el alma nacional? Desde el Gabito se había intentado todo sin lograr nada sino lo contrario de nada… el caballo, la señora, don iluso, el comeniños, qué más patriótico que éste quedaba como productor de caos objetivamente cómplice de la caca dura y cía.? Es cierto, Bachelet ha sido excelente. Pero cuatro años no bastan.

Y los “cuadros” concertacionistas-extraparlamentarios se han transformado entretanto en arribistas y pequeños corruptos. Sus idealistas ideales de antaño eran -perdón señoras- pura huevada. Lo sé con nombres y apellidos. Más repugnancia me da la mierda amarillenta que la mierda dura, porque fui tan ingenuo o mejor dicho estúpido que creí…: la justicia social, la democracia de la empanada, la tierra para quien la trabaja, este gobierno es un gobierno de mierda pero es el mío, avanzar sin transar (¡inteligente), etc. Puras leseras con dos pistolas: patriotismo caótico, “queda harina para 15 días”, camino abierto para la salvación de Chile, ejem, sí, no, no discutamos, sí, no, en inglés “is no”.

Ahora estos cagones se habrán lavado el poto, supongo, pero no lo puedo asegurar. No han hecho malos gobiernos. Pero están desmoralizando al país. Quizás se salven esta otra vez gracias a Bachelet y a desgracias de la caca dura hecha piedra por el Tantán de quien no creo NADA con su Mónica: ¡qué torpe este genio, y en público, entre que da pena y da risa! Comparado con esto, sinceramente, Frei me parece menos piol y en el fondo más piola!

La Chechi y el Seba: otro LAN con dos alas. Sí, pobres mujeres. Si no fuera porque en general los adulterios son, que yo sepa, bisexuales.

El gobierno de Frei no sería brillante pero mejor que el anterior. Uno del estítico… fatal. La UDI lo sabe. Es gracias a ella que la caca otra vez amarillenta pasaría.

Pronto escribiré si Dios quiere sobre el resto. Con matices, ya ha habido gestos e incluso más que gestos suyo a favor del fome menos deshonesto y más responsable que el próximo arruinado por justicia divina, gol sin penal. Eso sí… no, lo dejo para el final.

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