¿Eres creyente?
No sé.
Eso es creer.
Así duele.
Sí. A mí también.
¿Es mi dolor que te duele?
Sí. Pero eres libre.
¿Peor sería la esclavitud?
En ella estás.
¿La esclavitud de la libertad?
Junta a la libertad de la esclavitud.
No comprendo.
Yo sí.
Házmelo comprender.
No. Tú has de hacerlo.
¿Para esto me creaste?
Sí. La vida creada es opción contrariada.
¿Incluyente en todo del bien y del mal?
Si así no fuera, yo estaría solo.
Necesitabas para ti la dimensión del mal.
No. Me basto a mí mismo.
¿Para qué entonces crear?
No te lo diré.
¿Lo sabré?
Tampoco lo diré.
¡Eres la Palabra!
El silencio habla en ella y con ella.
Dimito de ti.
Libre eres, pero no puedes ni quieres.
¡Lo debo, por esa libertad!
No comprendes la libertad.
Cansas.
Las distinciones equivocan.
Los diálogos contigo son siempre el mismo.
Eres tú desde el título quien lo inicias.
Tú creaste la impresión de la diversidad.
No. Desde el séptimo día creé mi descanso.
Donde sufres por mí… “words”!
Word is now your word, another and the same word.
Yes, and now is always, and so on, I know.
Je n’ai jamais été aussi libre que cloué à la croix.
Oú tu as ressenti le scandale de voir Dieu crucifié.
Moi? Hijo, he aquí tu madre. Adiós.