Bueno, hay diversas clases de caca: esa dura como piedra que hace sangrar por la derecha del culo, aquélla en diarrea amarillenta por la izquierda, la otra verdosa del centro y por último las santidades fecales a las cuales he terminado por pertenecer como hombre libre e independiente salvo de Dios, jajá. Sólo esta última categoría carece de fetidez y es coherente consigo misma, es lo que me ha venido enseñando la historia. El resto representa vaivenes según conveniencias finalmente dinerarias e infelices. El individualismo es el fundamento de la solidaridad, si bien no siempre honesta, aunque del todo comparado con el resto de la mierda, voluble, intercambiable, ávida de “poder”, es decir de cócteles, de alfombras rojas, religiosos lenocinios, coimas profesionales y muchas otras imbecilidades más. Como si no fuese más gozoso y dignificante no mentir que mentir.

Yo recorrí todos esos caminos percibiendo en cada uno de ellos que la mafia era rentable a condición que no se dijese lo que uno piensa y sí lo que no. Entonces salí de esa inocente ronda infantil. Sí, “inocente” desde la asombrosa crueldad en la misma niñez y después también.

… (para otra vez quizás aunque en parte ya escrito en A.I., además no es mi propósito escribir TODO)…

Mi “gran familia”, buena, era de derecha. Mi padre me dijo: “la derecha es muy egoísta”. Y así es. E incumplidora. De las tres mierdas antes mencionadas, sería la peor. Aunque evidentemente no sin numerosas excepciones. Y lo mismo en las otras cacas.

Me encantaría una derecha generosa, honesta, adusta, veraz, respetuosa, profundamente democrática, humilde, fuerte sin agresividad, tolerante, inteligente y poco cagona. Pero es hasta ahora pedir peras al olmo. Aunque haya alguna evolución positiva. Sin que yo entienda, teniendo gente buena, por qué ella escoge como candidato para la Presidencia de Chile a alguien como quien está siéndolo. ¿Es porque perderá? ¿Por masoquismo político? No ciertamente por espíritu destructivo. Pero si ese candidato ganase, quedaría aquí una buena y dura cagada, no carente de hemorragias. Ese hombre sólo tiene como virtud la astucia. Siendo yo independiente como consta en este sitio, no deseo a él para Chile. Ahora sí nos toca optar por el mal menor. ¿Sin entusiasmo? Sin entusiasmo. Pero parece obvio quién daría más seguridad para Chile. Y este valor en su sentido amplio es primordial. Esa derecha que no es una mierda lo sabe perfectamente. Al igual que sabe que no estamos para una payasada que oculta el apellido de su madre. No se quiera ver en lo escrito una mala intención. ¿Un error sí?