Acabo de acabar haciéndome una paja por un porno de Internet, no os pongáis celosas, chicas, fue sólo una pajita no más, rica eso sí, claro que nunca como Uds. Cuando yo era chico pajearse representaba un pecado mortal, es decir, si moría sin confesarme ante el casto sacerdote como sabemos, partía derechito al mismo infierno, adelante del Dante y de su acompañante, cuyo nombre no olvido pero omito. Comíamos tallarines “al dente” el Dante y yo al bajar. Los tallarines se hacen a partir del trigo pero no molido como harina de marraqueta (me gusta, mas me falta el diente). Debido a esta particularidad italiana, sus vecinos del noreste son obesos y en cambio los del suroeste ricos como tallarines, me han dicho Uds., niñas. Los germánicos comen “marraquetas” con pernil de cerdo alemán, papas chilotas de Polonia, repollo, cervezas (¡qué mugre!) y manzanas cocidas (otra delicia). Sin hablar del Hofbräu Haus tan católico, donde Mein Führer aún joven arengaba por Mein Kampf a sus guatones industriosos.
Bueno, la paja no necesita porno. También puede venir del trigo pero no molido. Haga una empanada cubierta de delgada y finaº -como Ud.-. ¿cómo se llamaba esa huevada?, ah, no me acuerdo, pero ahora sí, sin decirlo para disimular el olvido -ay, papá-, ya, lasaña, mas no arrugada sino plana. Intente esa empanada, señor (los machos son mejores cocineros que las machas). ¡Verá qué fantástica es! Haga una industria original. Gane plata para comer empanadas de “Ña Matea”, 1º lugar en Chile según concurso oficial, pero de masa en harina y no aún de lasaña. ¡Tenía razón Marcelo Mastroiani! Pero él prefería los tallarines para rotos hechos a la perfección, eso sí. Comí de eso con él. La receta es simple y me da lata contarla.
¿Qué pasó con Internet? Aquí estoy. No, El porno me aburre. Y de la paja no hablemos. Como expliqué, no me resulta. Pienso en otra cosa. Se me para el tallarín, sí, aunque sin cocción, porque me desconcentro, sin pensar ya en Uds., bellísimas y eternas señoritas, sino en asuntos tan triviales como la Santísima Trinidad o Su Santidad Benedicto ¿cuánto?, ah, parece que XXVI o algo así, da igual. Bien. Es hora de irse a dormir. Estoy solo y desesperado. Voy a pensar los versos más tristes esta noche. ¡Qué poeta, ése, qué genio! “La paja se desgrana como el higo al azar”: ¡con razón tuvo el Nobel! ¿Quién lo lee? Sólo literatos pajeros.

7 comments
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Octubre 17, 2009 a 10:33 am
Victor V.
Lavar la mano (o las, depende) antes de preparar la masa para las empanadas.
El concurso que ganó Ña Matea debe ser el mismo en el que la bandera chilena salió primera.
Octubre 17, 2009 a 12:12 pm
Arturo Montes Larraín
¿Cómo se lava una mano sin la otra? Mal.
Mejor que la bandera chilena, mejor que la mujer chilena, mejor que la ensalada chilena, mejor que la chIcha chilena, mejor que la cordillera chilena, mejor que la política chilena “salvo honrosas excepciones” según mi General, sí, la mejor empanada con las manos limpias es Ña Matea, salió en El Mercurio que nunca miente.
Hola, Víctor. Paloma encontró malo “Le pied” que en argot francés significa “el descueve”. Cariños a mi Lily y a la cabra chica (a esta edad ya se me fueron las cabras).
Octubre 17, 2009 a 4:42 pm
GRAZNIDO
Cuando era muy joven me fracturé la mano derecha, así que dadas las circunstancias mientras duró la etapa de enyesado, me ví obligado a masturbarme con la mano izquierda a fin de vitar que se me fueras las cabras en la más inesperada ocacsión.
Puedo decir desde entonces que soy ambi diestro y no refiero a la política donde a veces soy más bien un caracol.
Confieso que a pesar de no ser un hombre de fe, por alguna razón no me atrevo a mezclar el espíritu santo con la masturbación, debe ser algún eco de todos esos padres nuestros y ave marías con que me castigaron en aquellos tiempos.
Durante un tiempo largo no frecuenté sitios pornos en la web, últimamente he vuelto, sin embargo me aburren, demasiado sexo duro y nada de amor. Pienso que en esos sitios u otros deberían mostrarse encendidas declarciones o situaciones de amor de lado y lado para concluir con sexo.
Cado loco con su tema… y sus circunstancias.
Imagino que en algún futuro necesitaré viagra para masturbarme.
Octubre 17, 2009 a 5:57 pm
Arturo Montes Larraín
Tu mano derecha, si sabe, no sabe lo que hace tu mano izquierda. Pon la otra mejilla. Vuelve la espada a su vaina. La oreja ha sido repuesta. Es noche en mi alma. Amo la noche, Guillermo que graznas como un canario matutino. Hazme un favor, sé feliz “en lo posible” (cf. Aylwin). Yo votaré por Frei sin ser freista. Nica por ningún otro independientemente del gusto. Entrepa, me gustan las papas, el arroz, las minas, el copete por recomendación médica como sabes, el pipí doblemente griego debido a la clásica próstata, el pucho, perdón pero la gran cagada como ésa que hice sin reconocimiento pero con eficacia en 1985, me gustan las minas ricas como de cobre o mejor de carnecita tierna, me gusta estudiar como hueveo, me gusta el árbol del litre que jamás me dañó, me gustas tú por amigo, hay muchas cosillas así que me gustan, por ejemplos la espuma del mar sin sonido ojalá, el narcisista tiburón cortés, mi risa en un terremoto, la indiferencia esperanzada ante la muerte, el aburrimiento respecto de Dios, las monjas dominicanas masajeadas por curas de la misma curia, les Baux, mi pintura, algo de Chopin, el fútbol de la Cato, copihues en Nahuelbuta, las putas cuando están buenas, el rechazo al sexo anal, la reiterada flor del pensamiento que gira humilde y colorida en el viento, esta buena conversación de hoy con un amigo almorzando juntos mariscos en un restaurant, el vuelo de la mariposa, el suelo, el cielo, el consuelo.
Octubre 18, 2009 a 9:34 am
Victor V.
Hay que seguir a San Agustin, y pedir que se nos sea otorgada castidad y abstinencia, pero no todavia.
En cuanto a la Sra. Peta, le pagan derechos por usar su nombre?
Octubre 18, 2009 a 10:52 am
Arturo Montes Larraín
A nadie sigo. A nadie. Repito: a nadie. Ni a la “imitación de Cristo”. No. Dios, si existe, te hizo libre. Es cosa tuya si por soberbia te esclavizas. En esto Hegel no dejaba de tener cierta razón. El esclavo crea al amo. El ser humilde es grande. Anda a regañadientes por la trivialidad feliz que le da aún esta vida inerte suplicando por resurrección muerte. No hablo de mí. Soy una abstracción del viento: un simple pedo que se desvaloriza por simulación. Mi herencia es escatológica, olor a mierda cocida y ácida. Tú en cambio amas y sabes qué es el amor en Mesonorteamérica que licúa a Alaska. Eres 4×4 japonés. Recorres calles con faroles de luz roja como horizonte. Vete de aquí o te hago fusilar.
Esto no iba para ti, rabioso y dulce guerrero. Iba para el traidor. Hay una virtud en la traición del convertido. Bon dimanche. Iré solo a ver a mi padre internado. ¿Me internaré junto a él? Los sabios tarados defecan definitivas taras reproductivas. No engendres más, Víctor (como se llama aquel nieto todavía hermoso). La vida es una lástima pasajera. Miro la frase anterior: ¿la preconcebí? No. Salió sola. Sola es la sala de la desviva. De nada vale el sexo hambriento. La tristeza le sucede en la satisfacción. Sobre esto las putas, es decir como expliqué las mujeres, tienen razón. ¿Votemos por Frei? Ya. Será un “evento histórico”. Ni él votaría por sí mismo. Pero ganará. Piñera a la bañera. Éste compra sus encuestas de mentira. Y el otro es un Miguel Ángel Solar Silva con retraso mental desde 1967. La mediocridad resulta de rigor. Obama vendrá. Michelle dirá entonces por todo, un día antes del voto, la última palabra. Chile amante en la fatuidad de la sapiencia la seguirá: viva Frei. Ya, Víctor, te dejo. Ora a tus culpas.
Octubre 20, 2009 a 11:46 pm
Victor V.
Ora pro nobis. En la hora de nuestra muerte. Ruega por nosotros. Mientras tanto, hay que votar, comer empanadas. Viajar. Tomar al nieto en los brazos. Se habra pajeado Hitler antes de ordenar la exterminacion de los judios? Goering disfrazado de bailarina bajaba al salon entre las risas de los oficiales. Nada, nada queda por mucho tiempo. Nos vemos.