Si divido algo por nada, es decir por cero, ese algo, en sí (?), permanece invariable. Dividiéndolo por dos, queda partido en dos mitades. O por tres en tercios, etc., hasta las partículas elementales… del diverso universo. Cualquiera persona comprendería esto. Pero ocurre que si divido algo por uno queda igualmente intacto. A lo sumo le hago una tangente similar a la palabra cero, cuyo origen quise explicar por la geometría de la poesía en este sitio. De modo que, para resumir, 0~1. Negando esto parte un error insoluble de las matemáticas clásicas. La noción de semejanza es más sabia que aquélla de igualdad.
Este “error” miente sobre la verdad. El común de los mortales rechazamos comprender la correspondencia unívoca entre religiosidad y racionalidad. Ambas se acompañan no sin contradicción enemiga y a la vez amiga, estando por cierto subordinada la segunda, material, a la primera, trascendente, aunque ligadas entre sí, por postulado o fe en Dios sobre su ser amor respecto de la creación, al cual respondemos con ignorancia, con odio, oración y bondad. Misterioso y sorprendente ha de ser el juicio sobre nuestras almas y obras. La infinita misericordia divina suele ser un axioma oportunista para un consuelo egoísta.
Nada es idéntico a sí mismo. “Vuelve a nacer”. El álgebra, abstracción de la aritmética, señala por el comienzo anterior del Verbo, que incluso el Creador cambió su identidad, prueba de amor (?), aunque más no sea por no haber creado a haber creado mediante irrisorio “big bang” a la vida. La contemporaneidad mantiene fe simulando agnosticismo moderno en el lenguaje y se hace de este modo poesía de humor dudoso sobre “hoyos negros”. Escribió el divulgador Hawking que tales sistemas de orificios son ésos donde si se entre no se sale y que absorben todo. ¡Qué sabe él, por Dios!, nada. Hay poesía malvada en la “ciencia”. Nada en rigor sabemos y ni siquiera que casi nada sepamos. El Paraíso es nocturno. Antes de la luz hubo en el Verbo las tinieblas. El cielo está en la noche parabólica de las galaxias sobrepasadas por la encarnación y la ascensión. Bis, según nuestro humilde Einstein: “la luz es la sombra de Dios”.
Juan Pablo II dijo que “el infierno está aquí” (¿en él?, preguntaría Freud, por su teoría de la “proyección”). Yo digo que si así es el paraíso también está aquí. Con la única diferencia que Dios vence por amor al Demonio, tal como lo haremos nosotros. A veces vemos más el mal que el bien, otras es al revés. No se trata de mirar con bobalicona disposición idílica a este mundo. Pero sí de ampliar una dulzura en la perspectiva restringida y general. Rahner escribió que “la muerte es un acto inmenso de amor porque ella abre paso biológico a otro, sin distinción”. Se puede así asumir lo que no se puede rechazar. ¿Sería algo más que esto amar?
He escrito en A.I. numerosas estupideces. Mi única excusa es que han sido deliberadas: peor. Desde el inicio rechacé fingir “perfección”. Quise que fluyeran aquí nuestras diversas y complejas contradicciones sin ser el ejemplo de la santidad. El pecado nos salva. Es fuente posible de humildad. No digo segura. El dolor en el corazón viene del bien que se pudo hacer y que no se hizo. Quizás más que del mal hecho: ¿qué tanto?
De ahora en adelante, si sigo acá, suprimiré ironía, burla, insolencia, arrogancia.
Ayer hice un test de eneagrama: 1º instinto, 2º pensamiento y 3º emoción. Es torpe. Todo va unido. Debí escribir aquí otras cosas que olvido, es muy tarde o temprano: 4:35 am por ahora. Buen domingo. Mi cariño. Sí, Mª.Fª. Los tumultos son pasajeros.
Gracias. Seré racional. Hablaré de política y de ciencia. Qué lata.

21 comments
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Octubre 5, 2008 a 8:15 pm
arturo montes larraín
Falta una E después de BIS para que en francés se escriba BISE: un beso.
Octubre 5, 2008 a 9:46 pm
arturo montes larraín
Une bise, mon amour. Quelques bisous, au moins. Ou plutôt des baisers partout. Avant, pendant et après la baise, bien sûr, mon amour, ma belle, ma précieuse, mon ange, ma petite pute, mon soleil en baisse, sans baisse de taux du profit.
Octubre 5, 2008 a 10:14 pm
arturo montes larraín
Como el populacho puede verlo, me comento a mí mismo. Es mucho más entretenido que los conventilleos del vulgo. Continuad así, meretrices llenas de pulgas. La purga finalmente os expurgará en la turba gracias al turbante que os masturba de urbe en orbe mientras absorbéis hambrientas la ubre eructa del hombre en la sombra de la umbre pudriente.
Sólo Dios impidió a Eva ser Adán. ¿Pero quién a Ava Gardner ser Frank Sinatra? ¡Sólo la Tolerancia Cer0: son las 22:14 pm!
Octubre 6, 2008 a 3:15 pm
Carlos
Que salga lo que salga nomás Arturo, en cada posteo. Leí por ahí que escribir ayuda de hecho a combatir la depresión. Un saludo!
Octubre 6, 2008 a 4:49 pm
arturo montes larraín
Si leer al escribir, Carlos, ayuda a combatir la depresión, querría decir que A.I. está demostrando entre otras cosas una disposición escasamente depresiva en mí. Pues ya van más de mil páginas según me informa Sebastián Milos Montes, un sobrino querido quien ha aceptado encargarse de publicar esto. ¿Eres tú el mismo Carlos que conocí, ex de Carola? Aunque no lo seas, también te deseo felicidad. No advierto agresividad en el texto que ahora comento.
Octubre 6, 2008 a 6:21 pm
arturo montes larraín
Porque como ya dije en otro lugar de A.I., al escribir, Carlos, uno -como es obvio- también va leyendo lo que escribe, e incluso releyéndolo para introducir precisiones, correcciones, borraduras, etc., aunque siempre queden errores. Luego, a veces, relee y reescribe otra vez, tarea de servicio público y de soberbia espiritualmente lucrativa bastante aburrida, pues posterga otra “creatividad”, es decir otra manera de decir o pintar aproximadamente lo mismo desde la preconcepción hasta la resurrección en el tedio infinito del paraíso, donde no hay memoria, no hay proyecto, no lectura, ni escritura, días o canciones por ejemplo, sino sólo, pura, la felicidad inerte de la nada. A menos que seamos como un Lavandero impune gozando entre las delicias angelicales de la núbil lavandería celestial. Después te cuento, si recuerdo hacerlo.
Octubre 7, 2008 a 3:27 pm
feña
“Hermoso”, que gusto me da saber de tí, te dejo mi correo a continuación
infraleve@gmail.com, escríbeme por favor que tengo que preguntarte y
contarte algunas cosas.
Octubre 7, 2008 a 10:58 pm
arturo montes larraín
Pregunta y cuenta no más, eres libre, gracias a mí.
Octubre 8, 2008 a 3:02 pm
Carlos
No, ninguna de mis ex se llama Carola… que yo recuerde.
También te deseo felicidad.
CR
Octubre 8, 2008 a 4:28 pm
arturo montes larraín
arturomonteslarrain@vtr.net
Noviembre 15, 2008 a 11:54 am
fredes
Un numero X dividido en cero es infinito.sorpresas de las matematicas.
Noviembre 15, 2008 a 8:16 pm
arturo montes larraín
Fredes, ¿de dónde sacó eso?, x es semejante a cualquier número, no se sabe por sí mismo a cuál y en consecuencia según sólo las matemáticas clásicas (ya explicado) al ser dividido por cero da no la palabra infinita sino indeterminada. A menos que estas dos sean también semejantes. Las matemáticas clásicas nada tienen de sorprendentes. Son mecánica numeraria acotada por palabras como justamente “infinito” o “indeterminado”, por ejemplo. Pero fíjese en el absurdo que Ud. propone: si x dividido por cero “es” infinito, infinito multiplicado por cero es x, o sea cualquiera cosa. ¡Qué avance, amigo! ¿Si inventase otra cosa?
Noviembre 17, 2008 a 10:32 pm
Ernesto Farías M.
Matemáticos monotemáticos como los bancomáticos sin cerebro pero no huevones por ser máquinas programadas. Si hay entregan y si no hay te chupan la tarjeta.
Los matemáticos teóricos sólo saben contar con los dedos de la mano, la misma con la que se pajean en el más x o menos x.
Noviembre 17, 2008 a 11:55 pm
arturo montes larraín
Todo matemático es monotemático. De cerebro artificial y programado no carecen los bancomáticos. Pero mi disco durísimo ignora qué significa la palabra “huevones”. Al parecer son máquinas que si las hay entregan y cómo no, si no las hay no entregan. Ah, si no las hay me chupan la tarjeta, comprendí, gracias. ¿Qué tarjeta? ¿Qué es una tarjeta? ¿Más bien tar, fuera de la jeta?
¿De quiénes se distinguen los matemáticos teóricos? ¿De los prácticos? Cuénteme eso, señor Farías, ¿pariente del nazi defensor de Heidegger, infrecuentable en Heidelberg y profesorcito en una porquería de universidad criolla? Cuente.
Así, los teóricos sólo saben contar con los dedos de la mano. ¿Lo sabe Ud. por experiencia propia o por teoría? Ud. sabe mucho. También sabe en efecto que la mano de aquellos teóricos es la misma y que con ella misma se masturban “en el más x o menos x”. ¡Debe ser una apasionante masturbación ésa que Ud. concibe! ¿Eyacula en el más x o menos x? En caso positivo, le felicito, por su algebraica excitabilidad. Y en caso negativo también le congratulo, dada su contable genialidad.
Hace un rato escribí un largo texto desde la perspectiva supuesta de una mujer en edades diversas. Terminé. Puse el dedo de la mano derecha en un botón equivocado. El documento estaba en mi concepto bueno para gente menos imbécil que Ud. Pero se fue. Siento pena de altruismo. Ya no.
En A.I. respondo a veces tonterías. Presentan el mérito de dar sueño.
Noviembre 18, 2008 a 12:19 am
arturo montes larraín
Los mejores textos son aquéllos que habiendo sido escritos con nuestra máxima pero pobre capacidad de amar y comprender se perdieron en la comunicación de las palabras elocuentemente silenciosas, Farias, como cuando tu pariente encarcelado hasta la muerte entregó su mensaje para comenzar marítimo a Edmundo Dantés, según Verne desde If, pero qué sabes tú de esto, nada. Lee, niño. Quien al igual que tú busque si busca nunca encontrará algo mas al menos habrá buscado perdiendo así gracias a Dios su tiempo.
Noviembre 18, 2008 a 8:19 am
Luis E. Reyes
Existe una imprecisión en el texto del señor Farías, que es necesario aclarar: No es verdad, la afirmación que señala que ante la inexistencia de fondos, los “bancomáticos” chupe (retenga, imagino que quiso expresar) la tarjeta. Este se disculpa con el usuario, ante manifiesta falta de liquidez y escupe (devuelve) la tarjeta.
Atentamente:
Agrupación de cajeros automáticos de Chile (ACACH)
(Por un mundo lleno de máquinas)
Noviembre 18, 2008 a 1:36 pm
arturo montes larraín
En los pájaros son adyacentes chupadores pico y boca.
Noviembre 18, 2008 a 10:48 pm
Ernesto Farías M.
No se escandalice señor beato de capilla de población.
Las matemáticas siguen siendo paja. De seguro se contó los dedos de la mano para hacer su cálculo matemático antes de responder en forma lógica. Lo felicito, progresa, un diez.
¿ ACACH ?
A cachetonearse a otra parte señor.
Noviembre 18, 2008 a 10:58 pm
Ernesto Farías M.
Noviembre 18, 2008 a 12:19 am
¿ De qué me serviría leer a esos infames ?
¿ Para citarlos en comentarios tan huevones como el que usted hace?
No gracias señor beato de población.
Noviembre 19, 2008 a 8:44 am
arturo montes larraín
Nada tengo en contra de las capillas de población, es más bien al contrario, aunque no las conozca, salvo quizás por la televisión. Menos podría entonces ser beato en alguna de ellas. Pero esta función me parece en principio digna, si no se da a la expresión “beato” una connotación peyorativa sino otra más exacta, cercana a la santidad, que por desgracia no he alcanzado. Coincido con el distinguido señor Farías para admitir que he incurrido en más de un comentario “tan huevón” como por ejemplo desde luego en distinguirlo dentro de esta misma frase. Ignoro qué sea ACACH. Pero no, pasando a otro tema menos irrelevante, que si “a” es sólo semejante y no igual a “a” (el clon perfecto no existe), el error fundamental de las matemáticas y de la física u otra ciencia consistente justamente en postular el “principio de identidad” (cf. en A.I. “Poesía de la Incertidumbre”) es reconocible a fortiori en la conocida ecuación einsteiniana de acuerdo con la cual e = mc al cuadrado, pues allí existiría otra vez únicamente y a lo sumo semejanza.
Noviembre 19, 2008 a 9:26 am
arturo montes larraín
No había notado que el indistinguido señor Farías se cree profesor mío pues me pone nota 10 en la escala de 1 a 7. Tampoco que él se cree dueño de este sitio pues me expulsa “a otra parte”. En ambos casos está equivocado. No soy estudiante suyo y él no es dueño de A.I., según el Registro de Propiedad Intelectual por lo menos. Aunque, reconozco, algo haya yo aprendido de él y probablemente a pesar suyo sobre el tema asaz interesante de la imbecilidad humana ejemplificada por el “caso F ‘68″. Varios científicos de diferentes disciplinas me han manifestado su vivo interés por un estudio semiológico de los aportes que ha realizado este ser en quien ellos ya reconocen la importancia de llamarse Ernesto. Les interesa por ahora, en particular, la mención hecha por F’68 de “esos infames”, porque “ésos”, ¿quiénes?, ¿todos, porque en especial ninguno? ¿Estaríamos en presencia de alguien excepcional cuya infamia sería sólo una hipótesis errónea más? ¿Una especie de no desdeñable beato poblacional sino ante el mismísimo San Ernesto de la Curia Vaticana? Es posible. Se verá. El Abogado del Diablo, Reverendo H. atacado de cáncer al cerebro ya lo está averiguando.