Entradas recientes
- SOBRE EL GRADO CERO DE LA ESCRITURA
- OLIVOS TEMPRANEROS: Musée RODIN, rue de Varennes.
- INQUIETUD APACIBLE EN LA RELIGIOSIDAD.
- BUSCO DAMA DE COMPAÑÍA.
- LA LIBERTAD.
- VOTO POR FREI.
- DÍMELO TÚ, TU, TÚ, TÚ, TÚ, TÚ.
- EL REY IDIOTA.
- OB-AMA
- LE PIED!
- AMOR Y PEDAGOGÍA.
- OCURRENCIAS.
- VAS.
- LA LEY DE LA GRAVEDAD.
- LA DIARREA AMARILLENTA ES CHILENA.
Aquí puedes buscar “Columnas anteriores” pasando el cursor sobre un día en particular.
Archivos
- Diciembre de 2009 (3)
- Noviembre de 2009 (4)
- Octubre de 2009 (7)
- Septiembre de 2009 (15)
- Agosto de 2009 (4)
- Julio de 2009 (4)
- Junio de 2009 (7)
- Mayo de 2009 (6)
- Abril de 2009 (13)
- Marzo de 2009 (7)
- Febrero de 2009 (15)
- Enero de 2009 (15)
- Diciembre de 2008 (5)
- Octubre de 2008 (5)
- Septiembre de 2008 (8)
- Agosto de 2008 (18)
- Julio de 2008 (3)
- Junio de 2008 (7)
- Mayo de 2008 (6)
- Abril de 2008 (6)
- Marzo de 2008 (31)
- Febrero de 2008 (7)
- Diciembre de 2007 (3)
- Noviembre de 2007 (20)
- Octubre de 2007 (33)
- Septiembre de 2007 (17)
- Agosto de 2007 (11)
- Julio de 2007 (17)
- Junio de 2007 (15)
- Mayo de 2007 (23)
- Abril de 2007 (20)
- Marzo de 2007 (35)
- Febrero de 2007 (29)
- Enero de 2007 (40)
- Diciembre de 2006 (37)
- Noviembre de 2006 (27)
Comentarios recientes
| Arturo Montes Larraí… en VOTO POR FREI. | |
| Arturo Montes Larraí… en La filosofía sobre el exc… | |
| Arturo Montes Larraí… en La filosofía sobre el exc… | |
| Arturo Montes Larraí… en La filosofía sobre el exc… | |
| Molegon--Panamá en La filosofía sobre el exc… | |
| Bitacoreta en VOTO POR FREI. | |
| Arturo Montes Larraí… en EL PORNO. | |
| María Francisca Silv… en YO | |
| Victor V. en YO | |
| Leonardo Godoy Echev… en EL PORNO. | |
| Leonardo Godoy Echev… en YO | |
| Victor V. en EL PORNO. | |
| Victor V. en YO | |
| Leonardo Godoy Echev… en YO | |
| Zamira en YO |
Estadísticas del blog
- 331,441 visitas

92 comments
Comments feed for this article
Marzo 31, 2008 a 12:06 pm
Arturo Montes Larrain
La tuya.
Mi ex.
Tu abuela.
La puta que te parió.
Linda Caille.
Ésa soñada de joven que nunca encontré porque no existe.
No puedo decir su nombre.
La lola.
La adúltera y mamá conmigo.
La cuñada.
Mi hija muerta.
Marzo 31, 2008 a 12:56 pm
Paloma
Mi prima Nicolina
Marzo 31, 2008 a 1:17 pm
Arturo Montes Larrain
La Nicotina.
La lesbiana.
La Venus de Boticelli.
La Proa nerudiana.
La Esclava del Señor.
La Perra.
La Hija de Jesús.
La Eslava.
Tú.
Ella.
Marzo 31, 2008 a 5:59 pm
Arturo Montes Larrain
Tu flor lavada, rosada, sin perfumes, entregada, visible, compleja, desplumada, mariposa al vuelo, alas multicolores, noche, multiplicación de los peces y panes, río revuelto, cala despetaloada, hada sin vergüenza, pianista, húmeda, móvil hasta la insensatez, rasada, lamida, prontuariada, silenciosa, mística, sangrienta, clitoridiana, multiforme, virgen atrasada, himen lumpen, vieja, usada, CV, negroide, arrugada, moribunda, indistinta, ósea, madre no mía, amor mío.
Marzo 31, 2008 a 7:24 pm
Arturo Montes Larrain
Yo en la reencarnación.
Abril 1, 2008 a 8:07 am
Leonardo
Creo que al menos hay que tener una para opinar.
Abril 1, 2008 a 8:23 am
Luis E. Reyes
He visto mujeres lindas, inclusive, construidas en mí imaginación. Difícil.
Abril 1, 2008 a 10:25 am
Arturo Montes Larrain
Creo que al menos hay que tener una para orinar.
Abril 1, 2008 a 11:50 am
Arturo Montes Larrain
Eres tú, y tú y tú, y solamente tú, y tú, y tú, y nadie más que túU…
Abril 1, 2008 a 4:01 pm
Leonardo
A la sin mearse los zapatos.
Abril 1, 2008 a 4:11 pm
Víctor Valenzuela Aránguiz
al final todos terminan orinando
Abril 1, 2008 a 4:57 pm
Arturo Montes Larrain
Todas.
Abril 1, 2008 a 5:53 pm
Paloma
Pablo Neruda.
Abril 1, 2008 a 8:36 pm
Paloma
Mar.
Abril 1, 2008 a 8:37 pm
Paloma
Quizás, una sirena.
Abril 2, 2008 a 4:42 pm
Arturo Montes Larrain
La mujer más linda del mundo fuera de la mía es todas la otras mujeres salvo tú, bendita.
Abril 2, 2008 a 4:45 pm
Arturo Montes Larrain
La sirena es pura cabeza de pescado pero se termina en cola de pescado, “queue de poisson”.
Abril 2, 2008 a 9:51 pm
Paloma
Me retracto.
¿Por donde se cogen a las sirenas?
Abril 2, 2008 a 10:38 pm
Luis E. Reyes
Las sirenas son “incogibles”.
Abril 2, 2008 a 10:49 pm
Leonardo
La Cojinoa sí, al espinel. (Bromita no+)
Abril 3, 2008 a 8:17 pm
Leonardo.
Con o sin belleza jamás una mujer será tuya, con o sin tu amor será más o menos linda, ella es lo que quiere ser…mujer…amada y servida, de principio a fin, por toda la eternidad.
Tú nada tienes, ella se tiene a sí misma y lo que quiere lo obtiene, ella es, tú nada eres, eres solamente un hombre.
Noviembre 15, 2008 a 12:13 pm
arturo montes larraín
María Eugenia Vergara Arthur hija de Diego Vergara Tagle y de Carmen Arthur Aránguiz; madre de Arturo, Alexandra, Paula y Miguel Montes Vergara; y entre otras cosas esposa hasta que la muerte la separe si el diablo no mete la cola de Arturo Montes Larraín, un jodido por culpa propia, ser despiadado, violento, insolente, estafador, pinochetista, harapiento, bandolero, afrancesado, hediondo, canceroso, impotente, desdentado, onicófago, beato, cureña, amariconado, decepcionante, traidor, comunacho, cornudo, pedorriento, hervíboro, rasca, soberbio, cruel, putero, mapuchoide, avaro, perezoso, barrigón, ojeroso, fumador, cantante, latero, abusador, telemaníaco, calvo, machista, egocéntrico, excéntrico, incomprensible, solitario, llorón, hidrófobo, piloto, tanguero, irresponsable, copuchento, calumniador, carrilero, pedante, chaquetero, chileno, figurón, mentiroso, cobarde, oportunista, adulador, en resumen despreciable, pero, reconozcámoslo con la mano en el corazón frente al espejo, es un compatriota absolutamente excepcional a quien nadie se asemeja ni por si acaso, lo cual representa una ventaja por lo menos estadística y en consecuencia moral pues muchos son los llamados mas pocos los escogidos.
Noviembre 15, 2008 a 3:59 pm
Luis E. Reyes
Existen dos rostros de mujer que están grabados en mí. Una de ellas es Ingrid Bergman en la película “Casablanca” y la otra es Liz Taylor en “Cat on a hot tin roof” (Oh, liz…)
Reconozco la presencia de maquillaje, la luz de la escena, la granulación de la cinta, pero así y todo. Bellas.
Noviembre 15, 2008 a 8:00 pm
arturo montes larraín
¡Por fin apareciste Lucho! Te echaba de menos. ¿Las dos mujeres más lindas fuera de mi mamá y de mi esposa? Ni idea. Veamos. Ninguna de las tuyas está mal, me quedo con la 1ª un poco narigona más que con la 2ª para mi gusto chicoca y tetona. Pero veamos. No sé. Veamos. No sé. Veamos. Ya. No sé. Veamos. Ninguna. No puede ser. Algunas conocidas habrá. Veamos. No sé. Que sean al lote. Chilenas. Difícil. No imposible. A ver. No se me ocurren. ¡Pamela!
- Demagogo.
Bueno, ya, si ni la conozco, era por educación aunque a lo mejor le achuntase, ¿no? Bueno. Veamos. La Bolocco nica, pu. Imagínate con todos sus Men-Ejem. Ya, aquí la 1ª: Santa Teresa de los Andes. Y la 2ª: Geisha Alvarado de Hominami. ¿Tepa’? No. A mí tampoco. Ayúdame. Escoge: Violeta Parra, María de la Cruz, Michelle ma Belle, la Señora Maruja, Die Führer Lucía H de Pichuné, la Payita, la Quintrala Pérez López, la tía Carlina, la Astaburuaga McGill de Jarpa, la Rachel Argandoña de Prost-Salazar, la Pati MalDonado, ya ayúdame pu, ‘ta qu’estai mudito, la de Lavanderito, la última patagona a falta de mohicano, “la polola del sur” (Puerto Varas, asunto morboso ya relatado en A.I. a propósito del “educador” nacional sin título pero con sueldo de liberal-socialista), Sonia y Miriam, las 4 brujas, Era una Gotita, la Señora Letelier de Ibáñez, ya, me cansé, tu aporte es nulo, escoge, ¡qué gusto tenerte de vuelta!
Noviembre 15, 2008 a 10:48 pm
Luis E. Reyes
Cuando la búsqueda es entre nuestras mujeres, se pone difícil. Malú Gatica, es mí preferida. Pude que existan otras ‘chicas’. Tú, debieras decir algún nombre. Vamos.
Le conté a la muy bellaca, sobre tu intento demagógico: Sólo sonríe. La encerraré en la torre nuevamente; y como siempre, haré oídos sordos a sus imprecaciones.
Me agrada saber de ti, estimado Arturo. Perdí por un momento el hilo de Ariadna. Un abrazo.
Noviembre 16, 2008 a 4:38 am
arturo montes larraín
La Malú tuvo un suicidio frustrado y después se nos murició.
La Evelyn no está mala aunque se parezca mucho a su papá y vaya uno a saber cómo es en pelotas, taxi, se me le hace que con las tetullitas estragadas y con la guatoncita tajeada por cesáreas y convexa con faja y una o dos horizontales al medio; para no seguir con otros detalles como que toca mal el piano. En la cama debe ser más caliente que discurso sobre impuestos en el Senado. Odia al Tantán porque éste no la pescó debido a la moralidad pública también llamada marketing. Va fija de Presidenta. Esa minoca ya pasadita no ama ni al hielo. Me quedo con el papá.
Otra fue la 1ª del Belisario. Ésa sí que era rica. Qué ojazos. Verdes. Perfectos. Sin hablar del poto. Buena por donde se la mirase. Yo, menor bacán, era observado en relámpagos de sensualidad por ella pero por timidez mía no pasó nada. Algo ocurrió ahí. La cara del Beli cambió, ¿vistes? Se le puso de cera. Sin gestos. ¿Quién habrá sido el favorecido? Sepa Moya. Favorecido por un tiempo, claro. Dios castiga pero no a piedrazos. Otra estragada para felicidad vengativa del cornudo. Por arrogante prematuro le pasó. Y eso que no tiene estudios. Mi papá lo echó a volar en la ECA. En fin, no es cuento mío. Pero harto buena estaba.
Pero tienes razón. Como decían los Quilapayún, en Chile, “difícil, muy difícil”. Vámonos entonces por viaje de negocios afuera. La Adjani. La Eurídice de “Orfeo negro”. La Monroe. La Virna Lisi. Carmen de Bizet. Eva Pórese. Igual cuesta. La Pietà de Miguel Ángel al lado derecho. Los ojos femeninos de Leonardo (no Godoy: da Vinci). La Loren. La Deneuve. La Julie Christie.
¿Si pasáramos a los hombres mejor? Allí saltan millones como plaga de langostas tiranosaurias. Pero mejor callo. No se me vaya a repetir después que soy maricón reprimido. Lo que es verdad. Fíjate en Elvis por ejemplo. Pero no. Contra natura. No sé qué hacer con esta represión. Sufro de ansiada coprofagia con molusquitos al pilpil. Pero dejemos esta escatología de lado para el perdón de las bellezas chilenas. Borra a James Dean de tu cabeza. Y a Rock Hudson. Pégale un combo a John Wayne. Gánale en la rayuela a Bill Gates. Quítale la mina a Sarkozy. Cómete a los bebéfocas de la Bardot. Pégate un “signor ascolta” a la Callas. Y chupa el cuesco del durazno o melocotón. Con todo esto ya tenís bastante para el día. Entretanto, mientras te fatigas, yo invito a la Pame. Vamos ante todo a la fila de los cocheros para ver Mary Poppins. Y luego es secreto en la torre de pisa. UN ABRAZO.
Noviembre 16, 2008 a 9:33 pm
Luis E. Reyes
Mientras trato de imaginar una mujer hermosa, la muy bellaca maldice mis pasos. Envuelta en furia femenina, lanza desde su encierro, todo objeto contundente al alcance de su delicada mano.
Entre la furia de Juno, llega a mi cabeza un libro hecho proyectil. Se trata de un titulo interesante: “Teresa Wilms Montt, Un canto de libertad” Lo recojo presuroso y, justo antes de cerrarlo, encuentro entre sus páginas un rostro del que emana hermosura; es ella, Teresa Wilms Montt.
Mí aprecio, estimado Arturo.
Noviembre 17, 2008 a 9:54 am
arturo montes larraín
Ocurrió en Francia hace cualitativamente un siglo. Llegué tarde del trabajo a la casa. Sí, del trabajo. Había estado todo el día, exceptuado un breve almuerzo en la Universidad, pasando exámenes orales a los estudiantes. Me sentía un poco cansado. Los niños de edades variables eran grosso modo pequeños. Los besé. Besé a mi esposa, quien entonces por unos meses no trabajaba fuera de la casa. Me serví una Suze. Y a cenar se ha dicho. Puse la mesa. Había tallarines fomes servidos en el primer plato para mí. Reclamé diciendo que esperaba algo mejor. El disco volador -no un libro- partió veloz desde su hermosa mano izquierda en dirección de mi cara. No sé cómo logré esquivarlo. El plato se quebró contra el muro detrás mío donde quedaron colgando tallarines con salsa de tomate. El conjunto se veía hermoso. Como una pintura de Claudie Sikirdji. Los niños estupefactos esperaban el próximo capítulo. “Voy a comer afuera”. Y salí tranquilo. Pedí “un whisky, un steak frites saignant, une salade, pas de dessert et un quart de Côtes du Rhône”. Comí observando alrededor. La disputa anodina se había borrado sin rencor de mí. Sólo pensé que si el OVNI se hubiese estrellado en mi frente otro gallo estaría cantando contra el maltrato familiar causado esa noche por mi esposa, pues el asunto habría probablemente derivado al hospital cercano. Su reacción intempestiva se debió, creo (nunca conversamos sobre esto), a un desdeño mío por su labor puesta en la cocción; o a otras razones paralelas que yo ignoraba y sobre las cuales preferí no preguntar nada pues la respuesta en la comunicación matrimonial es: “no pasa nada”. Tampoco conversé con los niños. En casos como éste las palabras empobrecen la comprensión. Me acosté. Di un beso a mi esposa. Como era de esperar no reaccionó. Dormí. Al despertar vi que ella ya se había levantado. Mantel florentino, algunas flores, jugo de pomelos, café con leche, croissants. Y ella sonriente, peor aún, encantadora. Aquí no ha pasado nada. Así son las mujeres. Estará de Dios. Me sentí contento y bien dispuesto para otra jornada de orales. Los seis reíamos. No importaba la nieve. La gente inocente olvida sus culpas. Yo no. Eso es el amor, ¡sí señor! Incluso eso. No debí despreciar esos tallarines. Quizás estaban ricos. La próxima vez… No la habrá. Años más tarde me separé. Duele. Aunque mi vida sea feliz. La felicidad incluye dolor. Dentro de ciertos límites cuyo transpaso es inadmisible, y eso, yo a nadie recomendaría separarse. Hombre y mujer casados cuya relación está podrida no son como dos manzanas condenadas en su contacto a podrirse más y más y más pero mucho más hasta la basura bacteriana, pues ellos poseen la milagrosa o por lo menos misteriosa posibilidad de seguir hacia adelante volviendo atrás hasta besarse jugosos, ruborizados, musculosos, enverdecidos y seminales. Los ancianos caminan en silencio al borde del mar tomados de la mano. Entran al ristorante italiano y piden sonriendo tallarines: era el fin de la conversación no “habida”. La gente allí presente admira con ternura la evidencia de ese amor. “Toda una vida te estaría…”. Las voces quebradizas por el transcurso de las décadas cantan hacia dentro del alma. Allí hacen dúo. Lo cual no obsta a que ella le pida que no beba más vino. Ni a que él pida como afirmación de su autoridad un bajativo de menta con fernet (2/3 de éste y SIN HIELO, por favor). Se consideran orgullosos por la evolución favorable que han tenido sus hijos y los nietos “tan lindos”, quienes aburren un poco al abuelo, pero en fin, los soporta. Ainsi, tout va pour le mieux dans le meilleur des mondes. Es al menos lo que ambos viejos decrépitos y abandonados creen. C’est la vie et la vie c’est comme ça, voilà, Luis Enrique. Es para reír.
Noviembre 17, 2008 a 7:06 pm
Luis E. Reyes
Sí, ahora puede brotar la risa. No antes. Cuando se está inmerso en la precariedad de la escena, y las cosas se tornan como una composición de Dalí; con el reflejo de la mirada de la otra persona, evocando el mismísimo imperio de Plutón, nos damos cuenta que todo aquello está sustentado en “Las razones paralelas” (Gran frase)
Subo lentamente los peldaños que conducen hasta la parte alta de la torre. Voy con las manos vacía, cualquier cosa sostenida en ellas podría incitar desconfianza. Giro cuidadosamente la cerradura; empujo la puerta, permitiendo que la luz de los ventanales de la torre, dibuje los peldaños sobre los muros. Una vez en el interior, me recibe su dulce voz inconfundible. Me ha preparado un té y existen pastelillos para acompañar. Ahora sonrío, Arturo.
Noviembre 17, 2008 a 11:59 pm
arturo montes larraín
Mira al tontito de Farías en BIS.
Noviembre 19, 2008 a 9:39 am
Juja
yo
Noviembre 19, 2008 a 2:34 pm
arturo montes larraín
Sí Jujita pechocha, añuñú, tú eres la más linda de todas, más que Blancanieves, cosquillitas, jajejijojú a ver déjeme cambiarle los pañales, ¡uy se hizo caquita yo la limpio!, caquita linda, pipicito lindo, puncito lindo, potito lindo nada irritado, palmadita de cariño, agüita tibia, esponja suave y limpia, abra las patitas, ría, eso, está contenta la guagüita ¿ah?, ya, agüita de Colonia, Pampers nuevos virgencita mía, calzón, pijama con flores, ahora el chupete y tuto-tuto con cinco peítos por la mañana y usted Jujita linda es la más linda de todas las mujercitas del mundo, más que Alicia en el país de las maravillas con Dumpty Humpty, más que Piel de Asno o la Caperucita Roja, más que Santa Teresita de Jesús y más que la Rachel Welch. Mi Jujita linda de cabellos de oro, de dientes de perla, labios de rubí, dime si me quieres como yo te adoro eres mi tesoro en todo mi poro. ¿Quieres además un cuento? No moleste, pechocha. Andá ya que además sos superdotada, ché, en A.I. al comentario sobre “Mamá” y tomáte el mate, preciosa, ricura, mujeraza de teta textualmente argentina por eso de los cuerpos pintados, poeta de luz azabache mientras dormés, crucigrama curvo, cuervo de mis pesadillas porno, Jujita de mis cojones hombre, ven y ven y ven, chiquita vente conmigo, no digo para joderte, cariño, sólo para estar contigo, ven y ven y ven, canta, boluda, ven, sería chéveris, no importa que te meés otra vez bombona, me encanta mudarte, tená razón, la más linda sos vos, como decís “yo”, o sea tú, y tú, y tú, y nadie más que tu, salvo tú, y tú, y tú, pero besa pronto porque estoy sufriendo, ya lo estás tú viendo, yo estremeciendo cuando te mezco yo. La luna está en tu cuna. Es una en tu duna, funa. Te invito a la puna. Escribiré para ti mis secretos de amor en runas. Comeremos en el desierto tunas. No tengas celos, ninguna huna te reemplazaría. La diosa Juna en el reverso de la medalla bendice nuestro imperecible amor públicamente declarado incluso ante notario, pagaste tú. Eso sí, ayuna. Yo te cambio el Pampers. La publicidad asegura con su predecible fiabilidad que ese objeto es impermeable al pis, al excremento, a las reglas y a los jugos aun precoces del deseo femenino cuya única justificación, con su túnica himenal fácilmente horadable, reside para la desgracia masculina en la vocación posesiva de ser madre. Pero padre tuyo soy, Jujita. Me tomás por madre. Errare humanum est. Claro, te pongo mis senos de obeso con dulce de leche para que succiones antes de darte la mamadera verdaderamente alimenticia, es decir, leche del Nido marca N’est-ce te l’ai. Total, asunto de marcas. El ADN engaña. ¿Tu madre? Se fue. Partió donde un peluquero en Siena, Italia. La última noticia que recibí de ella viene de Haití. Anda en lo humanitario, dice. Anuncia un viaje estelar a Beverly Hill donde habría comprado una mansión donde habitó Elizabeth Taylor después de algún matrimonio. Dice que como blanca que es obtuvo el dinero no sólo de mi cuenta bancaria sino también de protegida prostitución en Mali. He oído decir, mi Jujita acunada, que el pene negro es poderoso. Fue mi cuñada, tu tía, quien lo aseguró ante el obispo de Tucumán. Pero la madre tuya ya volverá. Las mujeres siempre regresan cuando por amor les falta dinero. No dirás que su nieto en gestación dentro de ti viene de ya no se sabe quién. Te amo, poeta incipiente de la avaricia prometeica. Ya de feto eras culta. Un zumbido de amapolas cruzaba mi útero épico y epopéyico para ti. Ninguna mujer habrá sido tan amada como yo, infinito del amor, para ti. ¡Cuestan tres dólares los Pampers! Multiplica y saldrá el resultado aritmético del amor. Bien. Debo terminar esto. Te cagaste otra vez. Lo haces para llamar la atención con razón, Jujita preciosa, hijita y esposa mía. Sin pedofilia o violencia. Has sido púber precoz. La almeja rosada y calva provoca una polvareda de inocentes semillas que mojan a los Pampers fecundos del permeante vejestorio femenino falsamente menopáusico. La hija recién nacida ya es espiritualmente madre y abuela, Jujita, nunca mujer de hombre, simple instrumento de ternuras calculadas. Entretanto el pobre idiota dedica su vida a cumplir su penetrante labor funcionaria, al dinero por deber de aburrimiento familiar, a putas distrayentes, asados, ropa, flores absolutorias, un reloj Cartier para la esposa en fuga, un caballo de madera para la Jujita ya de siete años y una pordiosería. Jujita, aprende la complejidad moral de mi lección. Descubre por doquier la unidad abierta del antedicho poro. Sabe que no hay ciencia sin humor ni malhumor. Y tenme con todo mi respeto verdadero en tu corazón. Agradezco esa palabra tuya: “yo”.
Noviembre 19, 2008 a 3:46 pm
Luis E. Reyes
Juje, sí. Cómo no podría ser. Hermosura en sus textos; en su pausa; en su porfía; en su sueño; en su llanto; en su tristeza, a veces dibujada; en sus dos letras.
Noviembre 19, 2008 a 5:15 pm
arturo montes larraín
Este LER está tratando de rivalizar sin éxito conmigo. Se las da de antiguo galán gardeliano, “el día que me quieras amada vida mía…” no viejo, la cosa no va así, ahora insulta entre piropos, dí for instance carepotolindo, flor de la peonía.
Noviembre 19, 2008 a 6:17 pm
Luis E. Reyes
Ah, apreciado, Arthur. Si existiera ánimo de rivalizar, nada importaría el hipotético éxito; sería por el simple y noble arte de contender.
Noviembre 19, 2008 a 8:53 pm
arturo montes larraín
¿Cómo no rivalizar, querido Lucho, si se trata de María Eugenia alias Juje? Por ella te mato. Pero no me denuncies por amenazas ante la insigne Justicia chilena. Mi padre fue abogado integrante de la Corte Suprema. Los vejetes de la sabiduría le contagiaron el Alzheimer. Pocas veces he conocido un sistema judicial tan inteligente como éste. Estando exiliado y sin notificación alguna fui condenado por manejo en estado de ebriedad en virtud de una alcoholemia que jamás existió. Luego fui reincidente por lo mismo hallándome enfermo y estacionado con las llaves del auto en la caja de guantes, ¡bravo!, son mis dos pecados capitales. Pero me di el lujo de cumplir feliz la pena de 61 noches rechazando la coima propuesta. Ya conté esto aquí, aprendí mucho, hice clases de filosofía, fundé una biblioteca y al salir todos los presos hicieron fila para despedirme por cariño. Algo emocionante que agradecí diciendo algo tan profundo como “mejor salir de aquí mejor que peor”. Creo que todos lo comprendieron. Habría mucho más que contar sobre esa experiencia muy espiritualmente enriquecedora. Mi nieto Pascal aún no cumple tres años. Fui recién a la fiesta de su jardín infantil. Ofrecí a la propietaria como desafío enorme para mí, y gratuito, hacer clases de filosofía a los chicos, explicándole que fui profe de lo mismo en la universidad francesa. La mujer me abrazó ¡lagrimeando!: ¡eso es lo que quiero! Veremos. Cosa difícil, o sea fácil. Todo sea por Juje, querido rival.
Noviembre 19, 2008 a 9:00 pm
Ernesto Farías M.
Noviembre 19, 2008 a 9:39 am
Juja
yo
………..
Un “yo” y cagó el matemático, uuuuuffff volaron las pajas en la trilla y nada de trigo.
Noviembre 19, 2008 a 9:30 pm
Ernesto Farías M.
Noviembre 19, 2008 a 6:17 pm
Luis E. Reyes
Cuando yo compito por una mujer no dejo prisioneros, voy a deguello, lo demás es tontería matemática calculadora.
Noviembre 19, 2008 a 9:33 pm
arturo montes larraín
Fue divertido cuando llegué al Juzgado. Vi escrito MEE. Pensé María Eugenia Errázuriz, jueza amiga en algún lugar, pregunté si la sigla significaba ella. Pero no. Era Manejo en Estado de Ebriedad. Sí, reí. Lo cual sin explicación molestó a la burócrata de turno al otro lado de la barra donde pedí un corto, refiriéndome con inocencia mal interpretada al tiempo de espera, por favor, porque me duele mucho la espalda. Y me castigó haciéndome esperar. Pero lo pasé bomba. A mi derecha se sentó una conocida actriz acusada por asunto de cocacola. Hasta hoy somos amigos. Y la salvé de una buena, como abogado en letargo que soy. Es curioso, cuando debo sacar fuerza me sale una tan grande que yo mismo quedo perplejo no por vanagloria sino por mi normal debilidad física y mental. Todo sea por Juje, rival. Te propondo un duelo fatal: cara o sello. Si sale cara, gano yo. Y si sello, pierdes tú. Pero si de canto, tiramos de nuevo (la moneda). Cómo pasan los años, minuto a minuto. Es inexorable. Sólo el oleaje permanece. Los peces mueren en el petróleo de la modernidad privatizada por la sabiduría neoliberal. Las gaviotas comen cochayuyo ecológico. Los patos besan a Juje. El tiburón se esconde bajo las ranas entre las ramas de los alerces. Un niño hace su castillo de arena con un balde de plástico rojo. La madre observa el holocausto nuclear. Guarenes salen de sus cuevas como conejos multitudinarios. No hay perdón para tanta calamidad. El coronel sigue sin tener quién le escriba. Su esposa y él comen mierda, pero se les va acabando. Borges dala que dale con su Aleph. Oliveira, Horacio, no soportó a Buenos Aires. Culpa de la Juje, esta Maga. Mejor es París 5è. para tales aficionados al jazz cuando Rocamadour ya ha muerto y Oliveira, cínico, ve esto callando. Es culpa de la Juje. ¿O será de la Paloma? No sé. Pero rivalicemos. ¿Rivalizamos? No, qué lata. Más mejor me voy a ver en la tele las noticias de los próximos delitos juveniles. Ya. Con mi esposa en Francia siempre nos decíamos con suma inteligencia ya, ya y ya, hasta que un lingüista franchute me preguntó si en castellano hablábamos en alemán, por la fonética. Casi choqué. Culpa de la Juje.
Noviembre 19, 2008 a 9:38 pm
arturo montes larraín
El tontito se entretiene así.
Noviembre 19, 2008 a 10:22 pm
Ernesto Farías M.
El huevoncito matemático se entretiene como puede. Cuando comenzó este blog había materia gris y lectura inteligente, ahora párrafos inconexos pasmados como coco seco al sol. Atrás quedó Metafísica de la Tierra. ¡Vaya desperdicio!
Triste ocaso de un “Atardecer Cierto”
Noviembre 19, 2008 a 11:13 pm
arturo montes larraín
Acabo de pedir a la Administración que bloquee al tontito pero ella decide. Hay gente constantemente vulgar en la vida. Presenta el mérito de una sorpresa en primer lugar negativa y en segundo lugar indiferente pero por lo mismo dispensable. ¿Por qué este tontito actual, Farías parece (¿no era back centro del Colo?), no abre su propio blog? ¡Me echó de éste! Seguro que en el suyo sólo hablaría garabatos mal escritos consigo mismo y nadie más. Hay gente así. Ninguna empresa le abriría siquiera un blog por “pagado” que fuere. Este tipo de gente aparece de repente con documentos falsos y graciosamente para nada. No quita ni pone. Es estéril por carencia de neuronas. Pobre. Lloro. ¿Le impongo mis esotéricas manos para salvarlo en la extrema unción? No. Mejor bebo otro vino de misa. Bonito apellido, Farías. Aristocrático. Como Juan Darías, Pepe Harías, Jesús Marías, Segundo Parías o Filomeno Varías. Bonito, Farías. Es otro literato. Ahora se mete con Juje y con LER, están perdidos. Ernest will win. Siempre fuiste la razón de mi existir. Seamos socios. Ganai 100% de na’. Por escritura pública acompañada de contraescritura pública. No sabes, niño, qué es esto. ¿Qué haces, fuera de la trilla? ¿Repites en la básica? ¿O andas en el asilo de ancianos imberbes por el lado de las axilas? Cuenta, sé franco antes del bloqueo. ¿Alguien te quiere? ¿Tu mamá? ¿Quién más? ¿Te crees ingenioso? Es tu derecho. Yo que tú haría, Faría, el camino de Compostela. Haz dedo. Alójate en el Hostal de los Reyes. Compra o mejor roba un helado de nata. Mira el suelo de mármol en las calles. Hurta un euro a la mendiga rumana y otro al senegalés diciéndole que se parece a Obama. Me cansa Kansas. Desde Kennedy. En Irlanda hay viento. Me agradan las frases cortas. Muestran coherencia intelectual. Como ésta. Una puta me robó dos millones. No quise meterla presa porque su marido la abandonó y tiene un hijo pequeño. Qué bueno soy. Me envidio. ¿Te gusta el jugo de agua? Prefiero un submarino nuclear pero ex soviético. Me fascina el comunismo. A caballo regalado no se le miran los dientes cariados. ¿Te gustan las mujeres, Farías, aristócrata? Afirmativo. Pero ¿les gustas? Negativo. Pucha. Con viejas gordas no te iría mal. Las focas son homosexuales. Debes madurar en el plano gramatical. Matemáticamente una mina lingüística es harem, tontito. Pero tú con tu gineceo… No tenís caso, bloqueado por la Paloma de la Paz. Incluso la Juje escupe sobre tu grosería hereditaria. Y LER te orina el cuello. Yo en cambio, piadoso, te otorgo mi beatífico perdón. Mas vete al carajo. No vales ni una alegría. Te escribo por automatismo nocturno. Será medianoche. Otras noticias sobre delitos. Se me le hace que erís pato malo u cuático. Bacán. Consígueme chirimoyas en polvo, a luca el polvo. Todo por culpa de la Juje. Es pornográfica. Goza en la montaña rusa. Dice “sí, sí, más”. Pero todo se para. El billete da para un rato de placentera angustia decadente. Nadie más linda que la Juje. Sus piernas al final… ayayay. Mas es su alma lo superior. Trasciende a la corporeidad más tibia. No como tú, vulgar Farías lleno de heridas nada subliminales. La ortiga te es boldo como dije hipospádico. Tus cocos viajan marítimos por le leyde la gravitación universal desde una isla india hasta la misma isla india, siempre encrustados sobre la arena de la cual te echó tu madre Palmera, hasta que unos rotos como tú te pusieron con los dos ojitos de cada coco contra el suelo para que no pudieses respirar y así te ablandaras para chupar tu leche insípida y morder luego tu dura harina. Puta que he estado hueveando aquí. Nadie me leerá hasta el final. Soy una lata. Me creo la papa siendo el Papa y, mejor, papá en zumo de papaya quillotina más que serenense. No puedo más, Farías, roticuajo. La espalda gime. La cama exclama por mi pana para nada glandular. Requiescat in pacem, querido bloqueado. Para otra vez sé veraz y decente como yo, Arturo Francisco Montes Larraín, ¿cachai?
Noviembre 19, 2008 a 11:33 pm
Ernesto Farías M.
¡ Amén sin himen!
Noviembre 19, 2008 a 11:51 pm
arturo montes larraín
A Farías:
“Metafísica de la Tierra” fue un regalo. Estoy de acuerdo, Farías, poco a poco después decaí, aunque con sobresaltos válidos, por deliberada modestia democrática e “igualitaria” ante la aleccionadora estupidez circundante, nunca imaginada por falta mía hasta tales extremos. Si examinas adecuadamente las cosas, comprenderás sin mayor dificultad que en realidad ha ocurrido como digo. La exitosa comunicación popular requiere para la salud pública y por retroceso privada un mínimo de cretinismo real. Sólo así puede funcionar una sociedad como se debe. Por experiencia propia lo sabes mejor que Dios. Pero estamos en Chile. Aquí, por ejemplo ya dicho, ese ejemplo de libertad autodesignada que es el miserable diario “El Mercurio” me censura todo. Es odio, desprecio y miedo. Me bastaría una ayuda para desbaratar ese desparpajo que mezcla a Hasbún con Saunas: peor que este Coré reaparecido. Hay gente correcta allí. Pero ¿cómo permanecen allí, para una redención, por un billete? Soy de familia culturalmente conservadora. Mas ¡así no se puede! El conjunto resulta escandaloso. En fin, no se trata de esto. Te pido disculparme por maltratos verbales que te he infligido. No incurriré otra vez en algo así. Desde mi incipiencia económica continuaré sin embargo, a veces torpemente, con este sitio, tan visitado, aunque menos, verás, que próximamente. No abriré nuevos espacios. En lugar de molestar, si fuiste sensible a aquella “metafísica”, estimula, ayuda, como deja entrever cual posibilidad tu último texto. Has sido insolente. No importa. Recibe mi saludo nada paradójico, Ernesto.
Noviembre 20, 2008 a 7:46 pm
arturo montes larraín
La mujer más linda del mundo eres sin ninguna duda tú. Pero es una lástima que no existas. No aún. En realidad, peor, ya no. Habrás sido una esperanza ahora muerta y sin derecho de resurrección. Permaneces así sola y desolada con tu infinita belleza retrocedida al estado abstracto de la potencialidad inactualizable. Busqué encontrarte hasta mi completo agotamiento, como te consta, y tú huías, te escondías, hasta desaparecer cual fantasma algebraico de la locura imaginativa. Por tu rechazo continuo a ser amada y acariciada te dije, mujer estéril, adiós. Me restan, claro, comparativos consuelos terrestres, no por oposición a celestiales, de donde tú tampoco eras, sino a una respecto de otra, ésta de ésa, y así sucesivamente, en la muchedumbre ávida de las pasantes. Se les pone nota en la escala de 1 a 7 sin que una sola vez este último número sea sinceramente alcanzado, aunque el 0, rebalsando por debajo la jerarquía oficial, sí. La nota depende de conceptos. Son variados aunque pocos: la juventud, la hermosura, la complicidad, el erotismo, la fidelidad, el patrimonio, la virginidad, la paciencia y el catolicismo. Entre 1 millón de mujeres por mí experimentadas, la nota promedio es 4: aceptable. Sin seguir a Unamuno, elegí a la mejor: 5,9. Pero me rechazó por imbécil, dijo. Era, somme toute, feona: las uvas estaban verdes. Descendí entonces peldaño a peldaño hasta que una ante el altar dijo la palabra que Ud., señor, adivinó. Tuvimos dos hijos. Uno salió idiota y la otra también. Murieron a temprana edad. Ella era bellísima. Sí, eras… tú. La relación con mi esposa no fue ni mala ni buena. Fue neutra. Sin agresividad, sin comunicación. No vale la pena hablar más de esto. Nunca había yo concebido que la mujer más linda del mundo pudieras ser tú, mi hija idiota. Tus senos de murciélago y el pubis de terciopelo fueron para mí la principal causa de fascinación, junto a tu astuta entrega en la ausencia de la señora, con quien nunca mantuviste un vínculo estrecho, por haberte dado ella leche en polvo, aunque sea verdad que más tarde agradeciste a Dios por no haber debido succionar tamañas tetas ya estragadas con el tiempo de la tristeza maternal y marital ampliamente cumplido. El amor es incompatible con la pedagogía, Don Miguel, tal como Ud. nos explicaba en la última clase, hace años ya, siendo de inmediato encarcelado por el dictador, de quien todo temíamos, en virtud de lo cual actuamos cobardemente, es decir, de manera normal.
- ¿Y qué pasó con tu esposa, Abelardito?
- La maté de pasividad mía, Don Miguel.
- Eso es razón pura.
- ¿No dialéctica?
- Un gran futuro sin destino te espera.
- Tan sólo deseo ir al Prado de las Flores Multicolores.
- Lo sobrevuelan por lógica ahora miles de mariposas bajo el sol.
- ¡Qué lindo!
- Qué.
- Lo que Ud. dice.
- No seas insolente carajo de la puta madre tratándome de “usted”.
- Joder, hostias, bueno, entonces te voy a dar por el culo, Miguel.
- Deliciosa está esta tapa.
- ¿Puedo cambiar a tu nombre la “u” por la “i” y leerlo al revés?
- Ya sé, resulta con error ortográfico, por transversión castellana de consonantes, Onimani.
- Sí. Jap. La m está antes que la n.
- Claro. ¿Recemos el rosario, Humanuno?
- ¡Soy republicano, vete al Diablo!, cuéntame de tu hija idiota.
- Era perfecta y en consecuencida dada por idiota.
- Pero ¡te echaste un polvo con ella!
- ¡Jamás!, cf en A.I. “Lavandero”.
- Todo se hace coherente, jamás uno, siempre muchos, ¿verdá(z)?
- No estoy en el confesionario, obispo republicano de mis cojones.
- Pero era la mujer más linda del mundo exceptuada la “tuya” que era ella misma, ¿verdá(z)?
- No sé. Nunca existió.
- El hombre entre mujeres sólo ama a una hija y no a dos sino sólo a una.
- No tuve por dónde escoger.
- Si, hombre: la otra tampoco existió.
- Hum. ¿Y qué pasó con el idiota?
- Aquélla del 5,9 tenía razón, eres tú.
- ¿Pero no dijiste acaso, Miguel, que me espera un gran futuro?
- Sin destino. Hablo solo. Estás muerto. Otra tapa y otro vermouth con ginebra, por favor. Fuiste hijo e hija de ti mismo en tu mujer, imbécil.
- Sin báculo, ¿eh?
- Sólo existe la mujer más fea del mundo. Por piedad no te diré quién es.
- Hablas solo y con muertos.
- No solo, entonces. Muertos estamos en esta vida muerta.
- No empieces a sermonear ni a profetizar, pues en nuestra condición ya todo sabemos y cualquiera palabra sería simplemente reiterativa, sí, reiterativa.
- ¿Reiterativa? Ya ves, tenemos a un negro como presidente de Mesonorteamérica.
- Los mapas son nubes de cadáveres.
- ¡Escucha las trompetas celestiales!
- ¿Dónde está Louis Armstrong?
- Allá.
- Sí, claro. ¿Y la mujer más linda del mundo?
- Dios comió a esa idiota.
- Dignum et justum est.
- Et cum spiritu tuo.
- No andís hueveando en el cielo, huevón.
- Sursum corda.
- Ite missa est.
- Rubén Darío: “Yo adoro a una sonámbula con alma de Eloísa”.
- Sí. Así la llamé.
- Cabréemosnos.
- Sácale la penúltima s, es cacofónica.
- ¿Quieres que cabree monos? Me cago en la cacofonía, es caca ideológica de la burguesía. Ya te dije, prefiero los muslos de los asnos que los anos de los mulos, Abelardo.
- Yo a Eloísa.
- Sé coherente contigo mismo, sácale la s: “Él oía”.
- Sí, Usía Miguel, yo oía a la mujer más linda del mundo, oía su respiración oía su olfato, su vello, su cabello, su frente, su garganta…
- Ni sigas, se me está parando el pico celestial.
- Eloísa…
- Abelardo…
Noviembre 20, 2008 a 10:28 pm
Ernesto Farías M.
Noviembre 19, 2008 a 11:51 pm
Agradezco su paciencia, mi aprecio.
Ernesto
Noviembre 21, 2008 a 7:03 am
arturo montes larraín
Eso de “mi aprecio” me lleva a pensar en LER. Es fórmula habitual en él. El lenguaje dice más que el lenguaje. La ausencia de una coma (,) delata al autor, a una vida. No es posible cambiar ciertos estilos. Por la boca muere el pez, que termina en “queue de poisson” (cola de pez), forma de decir “nada importante”… aunque haya errores de interpretación: otra cola de pez. Pero dejo esto. Voy a otro espacio, “El dolor”, si no me equivoco. Escucho que Arrate iría de candidato. Como ministro de educación me dijo que dado el bajo nivel de los profesores no valía la pena hablarles con profundidad. Sólo lo observé.
Noviembre 21, 2008 a 8:46 am
Luis E. Reyes
Recuerdo la frase. En un cuaderno que manejaba mí señor padre, realizó en una oportunidad, un borrador de una cotización para un cliente. Mí padre se desempeñaba como técnico especializado en mantención de maquinarias. Yo, como un niño que era, husmeaba por cada rincón de su improvisada oficina (cómo extraño ese aroma de repuestos nuevos y herramientas) En fin. En una de esas oportunidades, hojeé su cuaderno y quedé por largos minutos leyendo su última frase “Mí aprecio” La repetí en mí mente para oír como sonaba en la voz de él: Eufonía perfecta.
Mí aprecio, Arturo.
Noviembre 21, 2008 a 11:56 am
arturo montes larraín
Mi aprecio sin oler pero a Pamela sí. Ya escribí en “El Dolor”. Al Mercurio no voy más. Es inútil. Se me censura todo. Incluso si escribo “qué precioso es El Mercurio” se me toma por burlesco desdeñable y soy censurado. Con razón, además. Pues ¿qué tiene de “precioso” un diario cuyo propietario huye de Chile el 4 de septiembre de 1970 para irse a la Pepsi dejando al pobre Cubillos en el cargo operativo, o qué ese mismo diario que publicó luego del golpe a Lucho Corvalán cagado de susto bajo una cama de las torres San Borja, o qué dignidad recuperable tiene haber fotografiado a los perseguidos con recompensa, “se busca”, por el héroe humanitario que fue Pinochet, o qué la confesión de Agustín a mí, “Ud. no entiende, este es un país de indios”, o qué la irrelevancia decepcionante pero seguramente adinerada de nuestro actual Cristián, qué de las siutiquerías “culturales” de Warnken, qué del guatón Correa un frescolín ahí presente, etc.? Nada. Una mierda “cultural” donde los demócratas se distinguen por su tibieza también pagada: los niños… Mi pariente Jorge Alessandri Rodríguez, pariente muy directo de mi abuela Hortensia Rodríguez Errázuriz, me dijo que ese diario pertenece en realidad a Federico Santa María, robado por su albacea. No puedo probarlo pero es verdad. Nada me importa una cárcel. Conozco a un roto encarcelado junto a ciervos en una isla de Ranco. Se arrancó a Ranco. Emilio Sanfuentes me ilustró sobre la cobardía del personaje augustiniano. Ésa es como prototipo la derecha que ha traicionado a todo Chile. Prueba de lo cual es hoy la propia Concertación; o el Piñera. Así vamos con flores a porfía en el mes de María. ¿Estoy echando mierda para todos lados? Sí. Y eso que he omitido a nuestro medusoso geranio. En el lanzamiento ecológico de las insubstancias fecales reside el inicio creativo de la independencia intelectual, como estamos demostrándolo los jóvenes.
Sigo vivo y en libertad como todo loco de veras. A nadie importante importo. Nadie importante me importa. Tengo los recursos necesarios si se me encarcela injustamente otra vez para dejar la gran cagada internacional y por “ende”… nacional. Me haría famoso. Qué lata. El guatón Flores me dijo que la clase política y económica me teme. Ja. Idiota es ella, ¿pero tanto? Por qué no, está en su derecho. Días atrás me llamó temprano el presidente de Sonda. Le hablé con voz deliberadamente más que nocturna y por tanto sospechosa diciéndole que quiero trabajar para tu empresa, con qué objetivo me preguntó, y respondí con el objetivo de ayudarlos a pensar. Calló un instante y luego me dijo mañana te llamo. Obviamente como previsto nunca lo hará. Aquí es necesario no pensar. “El hombre no piensa”, según el nazi y cretino Jáideguer idolatrado por el roto y arribista Farías (no Ernesto). Dime con franqueza, LER. ¿Te gustan mis últimos escritos? Yo tengo mis dudas. Ando medio liviano. Debo fruncir el ceño. Mejor no. Sé ser serio pero me gusta el hueveo. Parece que dos editoriales están interesadas para publicar toda esta huevada. Veremos. Si sale plata, por qué no. Mira que me está casi faltando. Como siempre. Siempre me ha sobrado. No sé como. Es maná. Da risa la plata. Llega sola, anónima, inmaculada. Y yo qué. Ahora mandé a comprar queso, leche, whisky, miel, mostaza, ginger ale, jugo de manzanas con peras, cuchuflís, coliflor, vino no porque tengo, albóndigas por mi boca, sustancias de la avenida Perú en Viña donde vive mi Paloma, cabezas de pescado, lengüitas de canario al ajo, caviar de albacora, mayonesa sin colesterol, preparación H, condones por si las moscas veraniegas, en suma pasé al mozo nada buenmoxo pero bueno 40 lucas con vuelto menos una para él por su esfuerzo titánico de ir al súper y volver con las bolsas, ya llegó.
Sí, llegó. Pero el pajarón olvidó las cabezas de pescado. No importa. En la bodega quedan. Parece que me estoy poniendo frívolo, Luis Enrique. ¿Qué opinas al respecto? ¿Qué arguye mi Pamela pronto viuda alegre? Debo ponerme más profundo. ¿Hablemos del Apocalipsis? O podría ser de la naranja mecánica, si quieres. ¿Por qué no de Insulza? Obama ya pasó de moda. Nunca compres Cacharel a la Pame, es de mediopelo. Ni Chanel 5, para viejas. Ándate por Guerlain. Y en ropa jamás por Dior o Falabella, me quedo con Patronato y el Persa, donde encuentro tuercas, bufandas perdón écharpes, pelucas, putas vírgenes que son tu obsesión, anzuelos para pescar ballenas, hilos de Ariana, libros usados sobre el costumbrismo, rejas de autopista, otra coliflor. Avísame para ir a tu funeral, qué lata. Iré por pseudónimo antónimo y homónimo pero no parónimo porque no se me antoja y listo. Puta que te veís lindo en el ataúd. Mejor que nunca. Se ríe el huevón. Anda en el cielo. Dios le perdonó todas sus chuchadas pinochetistas del PPD. Todo el mundo sabe para quién trabaja. Camarona que se duerme sueña corrientemente conmigo. Soy un individuo corriente pues me encanta hablar de mí para llegar a la memoria colectiva de las hormigas. Ya me he referido a ellas. Me calientan. Es debido al sol. Como sucedió a Meursaut en “El extranjero” de Camus. Sartre estudió la novela. Hizo un juego de palabras para molestar a su rival: Meursaut = Meurt sot = en castellano Muere Tonto. Pero no entremos en detalles, Lucho. La conciencia justificada de mi sabiduría resulta por principio fatigante. La buganvilia generosa de color entre rojo y burdeos (Château Laffite 1848 según Engels, cf. Yvonne Kapp sobre Eleanor hija de Marx, puta que soy culto, me admiro, como síntesis de la felicidad, pero yo prefiero el pernil) bulle en el reojo izquierdo de este ventanal a pesar del cual escribo a la humanidad toda. Esas flores sin olor me fascinan, es ¡atroz! Antes tenfo una cortina de velo, luego un barco de huesos, unos cardenales, un pasto y las buganvilias sobre las cuales escribo como se ve pues yo no miento. Pero mi oficio es la pintura desde la escritura musical y razonada salvo cuando estoy cocido como de nuevo ahora, o quizás no. Lucho, voy perdiendo la memoria. Ya sé que no me lo crees porque te puedo recitar la candidatura ridícula de Adolf Z (todo un plan) o “Mio Cid Ruy Díaz por Burgos entrve, en su compaña sessaenta pendones. Exienlo ver mugieres e varones, burgueses e burguesas por las finiestras son, plorando de los ojos…”, gracias Santiago Quer Antish pero me lateé, qué memoriazo tengo, además perdón por el tango todo es mentira, copié lo del Cid en internet, Ud. o mejor dicho el Berilio me pilló copiando y no importa, además miento de nuevo, recuerdo el texto, para demostrarlo puedo repetir o mejor seguir… “tanto avién el dolor, de las sus bocas todas dizían una razón, -Dios qué buen vasallo, si oviesse buen señor!”, ¿cachai Lucho?, pero a propósito, ¿dónde se nos quedó por ejemplo el Adolfz, dónde el tal Lagón sin aumentativo, dónde el futurista Piñén, dónde mi cardenal Medinaceli con sus hoteles *****, dónde ese niñito travieso y fome Trivelli, dónde yo desperdiciado según Rossella Spina por Chile, dónde Eduardo Díaz Herrera, dónde el 398658 de Fernando Alliende Correa en 1963, dónde lo que se te ocurra para seguir esta interesante conversación digna de la tele senatorial con el hijo de Don Enrique Evans de la Cuadra? Cuéntame, Lucho. Cuéntame por digital y sin papel, María Francisca. Cuéntame, Pello, el menos tonto de los tontos. Cuéntame, Agustín, frescolín. Cuénteme, humanidad toda, incluyendo a la Jujejá. He de aprender. Ya he explicado plagiando a Faulkner que máxima es la sabiduría sobre la estupidez. Sed naturales, clientes míos. No doy boleta.
Noviembre 21, 2008 a 5:03 pm
Luis E. Reyes
Se espera veracidad en las palabras, que cada cosa que se escriba y sirva de inspiración para otras vidas tristes, vacías, endeudadas, dubitativas, endemoniadas, exorcizadas, licuadas, deshidratadas, encarcelas, exiliadas, desterradas; es decir, como la mayoría de nosotros que andamos recorriendo calles casi sin sentido, imitando a sinistras hormigas, suplicando que el sol se nos refleje en el sudor de nuestras flageladas espaldas. Pero espera, paciencia para que emerja segura la verdad que se esconde por todos lados, porque esta se encuentra huyendo del hombre, teme que sea encontrada antes de tiempo y sólo sirva como una excusa ilustrativa de nuestros errores. Porque de eso se trata todo este eterno baile universal: ocultar las verdades para que exista una necesidad colectiva o sí no, como mierda gobierno ¿cachaí, Arturo? Sí, si cachaí, porque aunque estés con veinte litros de buen whiskey podrías distinguir un gato de una gata (y en noche obscura, sin ver algo, aunque no llevaras un farol). Yo no, porque la verdad no me interesa. Menos ahora que estoy por estirar las patas, pero me resisto ¿oíste? Y si no oíste ¿leíste? Así es que tendrás que esperar para recibir mi invitación. Pero tranquilo, porque de las personas que podrían asistir, tú serías la persona indicada para abrazar a Pamela y decirle que pucha que me veo lindo dentro del cajón. Seguro reiría la muy bellaca (y esto no se lo digas: Yo también reiría con ella) Pero las cosas no son tan simples y románticas, Arturo, requiere coraje e integridad, aquí en chile casi no queda ¿y qué? Igual funciona. Perdí un poco el hilo de Ariadna, nuevamente A ver… Ah, ya. Me preguntas si es bueno lo que escribes y claro que lo es. No sólo por la encadenación de ideas, sino, por la veracidad del lenguaje, del empeño, del temple. La gente está más arriba de la cabeza con frases hechas repetidas una y mil veces casi como un conjuro para asir a la realidad ¿Qué realidad? Pero seguimos en este empeño suicida de creerle a la mentira. Nos reímos como hienas (pobres hienas, perdón por la comparación) es una risa seca, muerta putrefacta, utilizada mil veces por herencia. No cuestiones tus textos, o al menos no por intermedio de los demás. Preguntas y me pides que te cuente por toadas aquellas cosas que inquietan la mente y nos hacen muchas veces delirar tratando de recordar. Lo sabes muy bien, inclusive lo señalas en “El Dolor” todas aquellas, yacen como memoria, guardada en el olvido.
Noviembre 21, 2008 a 6:40 pm
arturo montes larraín
Te quiero, boludo. Mientras estires las dos patas, no importa, descanso es. Pero ¡estira una! y te saco la cresta. ¿Ah, sí, te gusta mi escritura, para qué? Eres observador y en consecuencia no te diré por qué, ya lo sabes, no es que oculte yo algo a la humanidad menos 2, puta que soy divertido. Suprime antes de fenecer la ca final a la bella. ¿Cómo está la viuda, rica? No tengo deudas. Si yo recorriera calles sin sentido estaría parado. Más gracia me hace la mentira veraz en las palabras que la veracidad mentirosa en ellas. O fuera de ellas también por qué no. Me has preguntado, sic, por qué no soy Presidente de la República para el bien de la Patria. La respuesta es simple en doble: me da lata; y mi Partido soy yo. Dejemos para el resto a Burgos, Novoa, Auth, Astorga, Ve el Asco, Ramírez, Jeria, Huenchuwoman, Tulipán, VerrugaLarraín, GurúFlores, Loco Plan Z, Humanoide Concejala, DD, TantánEnelPoto, LagosHaless, Gómez, Escapulario, Cataplasma, Evelyn, Coque, Choripán, Insulso quien come cuando no hay mujeres presentes, Snif, Jerigonza, UEA, Dieta, Ay, Chaulson, la Argandogna o la Bolaloca, el Kike, Tolerncia 0, El SiúticoWarnken, El Mercurio, el Duni, la FlacAlejandra, Hasbún, ya. Pero no me importa un huevo tu amenaza de moricirte, Reyes, porque te gano yo. Recibiréte en The Paradise by Night con torta de manjar. Sin hablar de la Pame, harto güena estuvo, me lo ocultabai, calla, bello muerto por asesinato de la K que mella. Lo piol es el Mercury. La inmoralidad presenta la virtud de no conocer límites. Ese periodismo instruye al ejército. Las letras mal escritas son balas en pleno blanco mapuchiento. Chile se jodió con la invasión derrotada de los incas. Nada hay más divertido en el plano semántico que la llamada Guerra del Pacífico. Soy puta cara de Combarbalá. Tengo un abrigo de alpaca. No hablaré de mis várices. Pero de mi celulitis sí: no existe. Mira, huevón.
Noviembre 21, 2008 a 7:59 pm
arturo montes larraín
Parei que se me le pasó la mano, zorri, riali sorry.
Noviembre 22, 2008 a 12:02 pm
arturo montes larraín
El interior de la iglesia IL IESU fue proyectado de forma sobria y austera pero transformado a mediados del XVIII utilizando mármoles policromados, frescos en la cúpula y bóvedas con carácter apoteósico. Es lo que aproximadamente me dice nuestro sabio Google.
Esa iglesia que visité en el invierno itálico del año 1963 es la condensación absoluta del barroco como arquitectura. Ninguna música alcanza aquella santa perversión. ES música.
Mas las cagué otra vez. Había escrito algo aquí, LER, de toda el alma, en fin de casi toda, y también se me borró, debido a Il Iesu. Adivínalo. No existe el error humano. A lo sumo sólo pecamos incluso de canónica virtud. La dialéctica aun hegeliana es una simplificación aterrorizadora de la inteligencia.
Esa iglesia en Roma, jesuítica, es sombría. No digo nocturna. Asombra su olor a muerte general. San Ignacio de Loyola era un tirano genial y temible para su herencia de ejercicios cadavéricos que comienzan por marcarnos con hierro incandescente el concepto del rechazo a los “apegos desordenados”. El jesuitismo por su lógica diversa aterroriza incluso al Papado. ¿Podría haber acaso apegos ordenados? El precepto ignaciano propicia en realidad el desapego. Ahí está católico el cinismo clásico. La Compañía es horizontal más que vertical. Es eminentemente política aun por ausencia. Es inexpulsable porque allá incluída. Es meliflua, empresarial, pobre, izquierdista, neutra, derechista, sectaria, abierta, adinerada. Es… ¿”El Mercurio”? No. No exageremos.
El amor se amplifica esmirriado en el civismo. Dices que la verdad precoz sirve como excusa ilustrativa de nuestros pecados. No hay verosimilitud sino anterior. Cristo duele no por la cruz sino por seguir siendo incomprendido. Su ciencia es perfecta. Juan nos la muestra. Se puede ver allí megalomanía demencial. O la verdad. La Creación consiste en la Libertad. Luego vienen otros dos conceptos, paulinos, robespierrianos y woytilianos, que conoces y, si no, como dices, “ilústrate”. Empieza por la Epístola a los Romanos.
Il Iesu huele a humedad, a colgajo, a cuaresma, pesada cortina de felpa, última menstruación, Scarlet O’Hara, polvo, lo que el viento se llevó. Il Iesu muere en el conservatorio de tus ojos. Il Iesu justifica tu vuelo a Roma. Lo ves y regresas. El resto no vale la pena. Ahí está el descenso de Jesús al infierno durante tres días aún encadenándolo dentro de nosotros. En Il Iesu encuentras al mal visto por Dios. Ahí yace gracias a la Compañía la demostración irrevocable ante el Señor de la podredumbre humana hecha solsticio y sahumerio. Es el imbunche pétreo de la espiritualidad desesperada en su esperanza.
Vade retro.
Noviembre 22, 2008 a 11:58 pm
arturo montes larraín
Reflexión hecha, la mujer más linda del mundo soy yo, lesbiano de vocación y profesión, travesti revertida, hendija de la sabiduría, hija de mi papá, pseudonimia de la ratona bibliotecaria, dentista a cuatro patas sobre la mesa del canino, espirituosa fenomenal, tetuda del desierto atacameño donde me empeño de duna a duna, diurna luna soy, estratega de la suerte, puta elemental, María Androgénica de la Verga Rara viuda de Baratos, empleada doméstica por vocación y profesión, repetitiva y tonta como toda mina conchesumaire, fabricante de tortas de lúcuma enmerengadas, madre además, vieja rica, afeitada, con PSU. I love you my darling et je t’aime moi non plus. Vete al carajo, me pegaste un combo, tengo un moretón, ya verás me vengaré, el polvo con Arturito no me lo quita naiden, soy de clase alta qué te creís.
- Arturito, sólo tú puedes salvarme.
- Espera, estoy escribiendo, un beso, empelótate y anda a la cama, ya voy, ponte crema.
- Precioso, no seas tan brusco, mira que mi delicadeza femenina se resiente así.
- Claro.
- ¡Ya, péscame!, o si no me voy.
- ¿Cómo se dice albacora en alemán?
- Te amo como te lamo.
- No cambies de tema.
- Ya no se te para.
- ¿La pata?
- ¡Perra!
- Calla, quiltro soy.
- Ven, amor, necesito tu impresión.
- ¿Por cuánto?
- Diez limones.
- No: once.
- Bueno.
- Adelantados.
- ¿Puedo confiar en tí, me harás feliz?, estoy tan desconcertado…
- Déjame escribir, maricona.
- Ay, ya se me confundieron los sesos.
- Escribe correctamente al menos.
- No me tratís así culiá, oh.
- Shakespeare plantea que no es Shakespeare.
- J’expire?
- Te pasaste loca, golfa, loca de El Golf.
- Ando paseando por ti my love, tócame.
- Prefiero tocarme yo.
- ¿Estoy gorda acaso?
- Mutis por el foro.
- Andai de mala onda. Mi marido anda en Cabildo por dos días buscando pejerreyes. ¿Y tu esposa mi hermanastra?
- Se fue por una semana a Cachapoal donde su prima Enriqueta.
- Ah, entonces listos para la foto.
- No. Yo soy fiel.
- ¿Desde cuándo, güevón?
- Desde este segundo. Me cabrea tu exhibicionismo. Andai en pelotas frente a la ventana. Qué van a pensar las vecinas.
- Ay, dale con el qué dirán, ¿no te gusta mi cuerpo acaso?
- Me importa un bledo, no soy lesbiana.
- No sé qué decirte, bésame, recórreme.
- Las huevas.
- ¡Grosero, roto!
- Sírveme un vaso de leche con vainilla mejor.
- Hipócrita.
- Un ángel pasa.
- Maricona.
- Soy la mujer más linda del mundo.
- Es verdad.
- No me importa tu opinión.
- Pesado. Dime amor, ¿qué estás escribiendo?
- Esto.
- ¿Puedo leerlo?
- Analfabeta. Ya lo leíste.
- ¿Cómo así?
- Y tonto, como todo mujer.
- Perdón, caché: ¿estoy yo en el miedo de la trama?
- Sí huevón. Vístete mejor.
- ¿Vamos a mirar tele?
- No jodai. Ándate.
- No.
- Bueno. Ya, bésame. Date el gusto.
- Sóbame.
- Con jabón.
- ¿De Marsella?
- Pásame la leche, mamá. Me calentaste.
- Era una gotita, una sola gota, que se deslizaba, sola muy sola.
- Triste es mi vida, mi desventura. Voy por el mundo cruel de fracaso en fracaso.
- No exageres querido. Tócame el omblico, ¡ay qué cosquilla!
- Me estás aburriendo. Soy mujer. La mujer más linda del mundo. Y nada te he tocado, pajarón.
- ¿Te cagas en mi ombligo, precioso? Mira, está peludito.
- Ya. Basta. A la cama. Me resigno. Nada es más latero que un polvo más.
- Lo excitante está en la ausencia de nuestras esposas.
- Vamos.
- Eso. Así. Sí. Ay. Ahora yo. Por qué ríes. Mírame. Escúpeme. Fecúndame.
- Hay olor a caca.
- Simple literatura.
- Me estoy otra vez quedando dormido, interrumpiste mi escritura científica.
- Perdona preciosa.
- Eres el hombre más feo que yo haya visto.
- Todo entra así en la normalidad.
- Es obra del Señor.
- Soy agnóstica. Agárrame las tetas.
- Nica. Estoy soñando contigo. Tenís una frutilla en el coño. Erís normal.
- Voy a roncar.
- Y a mí qué.
- ¿Te tomaste los remedios? ¡Traje la leche!
- ZZZ…
- Siempre adicto al agua de Lourdes en incienso con apio… ¡la puta que lo parió!, ¡ni me lo metió!, bueno, mejor.
- ZZZ…
- Brum, brum, brum…
- ¿Cómo se escribe un ronquido, amada esposa mía?
- ZZZ…
- Puta, me jodió. A la vodka entonces, qué le vamos a hacer, Lenin.
- Pero poca.
- Etcétera.
- Brum.
- Hic.
- Poet.
- ¿Qué?
- Estás hablando solo.
- De qué.
- Ah.
Noviembre 23, 2008 a 11:11 am
Luis E. Reyes
A propósito de jesuitas.
Hace varios años (siete, talvez) Realicé un estudio con fines particulares del ingreso de la orden jesuita en el reino de chile. Reuní y comparé bastante información, sin embargo, una de las fuentes de las cuales obtuve datos que llamaron mí atención, fue realizada por Hanisch Walter, con su trabajo titulado “Historia de la compañía De Jesús en Chile” con esta obra y otras obtenida en la biblioteca nacional, me entregué a la tarea de entender el propósito e impacto que tuvo la orden religiosa en el Chile de ese tiempo.
Desde que Chile perteneciera a la provincia del Paraguay (1607-1625) y luego como viceprovincia del Perú (1625-1683) y hasta su apogeo, que culminaría con su expulsión (1683-1767) se aprecia el principio evangelizador sustentado en la educación del individuo. El reconocimiento de los derechos inherentes a todo individuo, se ve reflejado por ejemplo, en el desistimiento del los servicios personales que sostenían con los “indios” la cual degeneraba en esclavitud. Este nuevo acuerdo dará inicio al sistema conocido en Chile como “Inquilinato”. Desde luego esto se veía opacado por una actitud claramente hipócrita, ya que a pesar de los avances que realizaban en cuestiones de libertad para los individuos, por otro lado se fomentaba la importación de esclavos “negros” que sustituyera el trabajo de los indios, esto solamente se entiende si nos ubicamos dentro de los tiempos al que hago referencia.
Reconozco una mirada quizá demasiado indulgente ante los excesos que se pudieron haber cometido en aquellos tiempo, acompañado de un sentido de profundo amor a este suelo; pero creo que el trabajo desarrollado por la orden en aquellos tiempos, fundó las bases en la cual se desarrollaría las primeras luces e ideas del hombre nuevo a través del trabajo y estudio.
Mí aprecio, Arturo.
Noviembre 23, 2008 a 1:34 pm
arturo montes larraín
El reconocimiento de los derechos inherentes a todo individuo se ve reflejado por ejemplo en el desistimiento de los servicios personales que sostenían con los “indios” lo cual degeneraba en esclavitud.
Explícame esa frase que incluso corregida no comprendo. Desarrolla la idea. Es importante. Hay ahí algo muy importante. Deja ir tus intuiciones. Un abrazo. Ahora no puedo seguir con la frase siguiente. El almuerzo está servido. Gracias por tu amistad. No te mueras aún. Zamira también te quiere. Pelotudo. Después sigo. A.I. está siendo lo que siempre quise: una novela en común. Sería algo revolucionario en la historia de la literarura y salido de Chile, país de la cultura escrita del naquever.
Noviembre 23, 2008 a 5:01 pm
Luis E. Reyes
En los inicios de las actividades de la compañía en esta parte de America y en particular en la provincia del Paraguay (Chile incluido) La relación de los religiosos con los indios, fue sustentada en un servicio personal con los primeros, es decir, una esclavitud encubierta que se prestó para todo tipo de exceso. Consiente de aquello, se realizó precisamente en Santiago en el año 1608, una congregación de la hermandad, para definir el camino a seguir ante el problema que se hacía evidente y terminar con este tipo de situación al interior de la compañía.
En esta congregación se debió reconocer la naturaleza del indio y los derechos que este poseía; y que ellos, se supone, debían educar y cristianizar. Por otro lado, la concepción filosófica de la corona española, no aceptaba la esclavitud para los pueblos colonizados. Al menos no de derecho. La decisión adoptada para salvar la situación fue la de prescindir de los servicios personales de los indios y considerar a estos como individuos autónomos, los que prestarían sus servicios a la compañía de acuerdo a un reglamento que se estableció en aquella oportunidad.
Obviamente este acuerdo tuvo sus detractores, especialmente en Tucumán, ante la costumbre que se había instalado por efecto del servicio personal y que estos no estaban de acuerdo en desistir ¿Cómo sortear el inconveniente? La única solución fue comercializar con esclavos para sostener las tareas que ya no realizarían los indios.
Lo logrado en aquella reunión, se materializó en un acuerdo de varios puntos o normas a considerar; citaré uno para que se entienda la envergadura del proyecto:
Quinto: Cuando cualquiera de dichos indios llegare a cincuenta años o estuviese impedido para trabajar se le dará su chácara (chacra) y lana con que se pueda hacer de vestir.
Espero haber aclarado de alguna forma la duda, Arturo.
Noviembre 23, 2008 a 9:08 pm
arturo montes larraín
Gracias. Sí. Hay muchos temas respecto de los cuales soy sin falsa modestia muy ignorante. En historiografía por principio dudo: se ha mentido tanto. Pero a tu palabra creo. Me parece en todo caso que la colonización británica en el norte de América fue mucho más criminal que por estos lados sureños o centrales. Tu texto en parte lo corroboraría. España no es odiada por el mestizaje latinoamericano. No quedan indios en el norte para odiar a la corona del UK. Tengo la íntima convicción que en la historia “conocida” el pueblo principalmente inglés y su heredero estadounidente ha sido el más eficazmente asesino del mundo. Más que Alemania por ejemplo. Más que la URSS o China. Pero obviamente este asunto vigente no se resuelve entre tú y yo ni por víctimas más o víctimas menos. Parece que la humanidad está dando atisbos de una aspiración aún precaria a la paz. Esto de Obama en los USA representa quizás una inmensa y benéfica revolución cultural. Dios nos ayude. Chile conserva males innegables. Pero hemos avanzado. No siento ningún afecto por la dictadura de Pinochet. Sin embargo no puedo desconocer aportes suyos para el desarrollo favorable de nuestro país. Tampoco considero que la Concertación haya sido globalmente maléfica sino más bien lo contrario, si quiero ser objetivo. Mi posición política de simple ciudadano votante se ha venido clarificando. Por ningún motivo daré mi sufragio otra vez a Lagos. Pero, lo siento, tampoco a Piñera, para mí un charlatán (mis hijos, independientes, piensan lo mismo, sin influencia mía). Conocí a los padres del Tatán. Conservo la mejor opinión de ellos. Don Pepe era un hombre extremadamente inteligente y por tanto de corazón dulce u humilde. Lo mismo digo de su hermana Paulette quien está viva y por mí es querida, ella lo sabe. Hay amores que cruzan la vida con pocas palabras. Rindo homenaje a estas dos personas. Bueno, ya me fui por las ramas. ¿Qué sería de un árbol si no tuviera ramas? ¿Qué de nosotros sin árboles? Dios mío, ayúdanos en serio esta vez, cuando tenemos ya el poder de destruir el planeta o de vivir con verdadero sentido de nuestros límites. Hay a este respecto otra frase prodigiosa y ¡tan cristiana! de Marx: “Una obra no es justa sino cuando tiene conciencia de sus límites (cf. “Introducción a la crítica de la economía política”). La humanidad todavía no sabe cuánto a pesar de todo le aportó este genio trabajador del Siglo XIX. Pero ya empieza a comprenderlo. La Historia ofrece enigmas inquietantes pero también esperanzadores. Por Frei yo no tendría problema en votar. Incluso le ofrecería mi inaceptable colaboración. Veré. No sé. Nada busco en beneficio personal salvo hacer lo que creo para el mejoramiento especialmente cultural de nuestra querida Patria. Chao, voy a Tolerancia 0. Fui al estadio con mi hijo Miguel. El partido una lata. Pero la tarde agradable. Miguel muy jodido: apúrate, no converses tanto, etc. En fin. No es todos los días que salgo a hablar con la ciudadanía. Ésta, con sus contradicciones, me gusta, la reconozco, es mía. Del mismo modo que tú eres mi amigo compatriota sin que jamás nos hayamos aún visto, creo. Un abrazo. Arturo. Y gracias en nombre de toda nuestra A.I.
Noviembre 27, 2008 a 12:23 am
Maria Francisca Silva
Luis Reyes , tenía tu celular se me echo a perder el chip, como saber de ti . me llamarías?
cariños
María Francisca Silva
Diciembre 4, 2008 a 2:03 pm
Arturo Montes Larraín
Curioso es que se utilice este sitio, A.I., para intercambiar sin permiso pretendida comunicación que el destinatario por elegancia no responde. ¿Curioso? No, en realidad. Hay talquino y tarquina.
Enero 14, 2009 a 9:07 pm
Arturo Montes Larraín
Daría la impresión por la extremadamente reiterativa en cada día o noche que la mujer más linda del mundo para mi querido compañero del FPMR Dpn Leonardo y Godoy y Echeverría es fuera de la suya su propia suya, cuyo nombre gracioso es aparentemente -cuesta- Ajajjajjaj más Ajajjajajjajá y así sucesivamente, etc., aunque jamás precedido por esa delatora y vergonzosa letra sartriana: “La P… “.
(Respectueuse).
Como en Patricia Maldonado, en Petra Cotes, Padre Coxis en el Va-tic-Ano, Patria Traicionada, Pera Madura, Pirula Cerda, Pipí Prostático, Popó Boliviano, Puncito Seminarista, Plan Quinquenal, Plana Teta, Pelado de la Jáp, Penca Fúngica, Palma Limpia, Plumaria Interjección, Plagiaria Presuntuosa, Pédé de Pacotille, Punta del Cerro, Pura Huevada, Pinta La Polar, Piloto Semántico, Pilucha Fantasmal, Petcétera, ¿o no, Pedro Ceresuela?
- P’no. A esa cosa hay que respetarla. Como a La Puta Respetuosa donde la A gana a la P 3×2, aj, ajo con nervio, ajáj.
- Ay. A (p)eor. Apéese. Almuerzo Pagado, Abuela Salesiana, Aledaña del Valdivia, Abulia Casada, Atea Católica, Arma del Mamo, Aceituna Ariqueña, Apenas Loca, Arena Empolvada,…
- Ya, pu. Se te acabó la imaginación. No mires más el diccionario. Olvidaste la R.
- ¿De ruta?
- No, tonto. De Aja.
- Jajajjajjajá, qué divertido eres.
- Vostezo de lata, Profe.
- A favor de la Fe. Putain qu’il est court le temps des cerises.
- ¡No más Teología de la Liberación!
- Entiendo.
- Yo no. Pero no me explique.
- Qué.
Enero 26, 2009 a 10:33 pm
Arturo Montes Larraín
Releí. Qué sueño.
Febrero 7, 2009 a 2:47 am
maria
Las mujeres más lindas del mundo:
“En tus ojos he mirado hace poco, ¡oh vida! Y en lo insondable me pareció hundirme.
Pero tú me sacaste fuera con un anzuelo de oro; burlonamente te reíste cuando te llamé insondable.
Ese es el lenguaje de todos los peces, dijiste; lo que ellos no pueden sondar, es insondable.
Pero yo soy tan sólo mudable, y salvaje, y una mujer en todo, y no virtuosa:
Aunque para vosotros los hombres me llame “la profunda”, o “la fiel”, “la eterna”, “la llena de misterio”.
Vosotros los hombres, sin embargo, me otorgáis siempre como regalo vuestras propias virtudes ¡ay, vosotros virtuosos!.
Así reía la increíble; mas yo nunca la creo, ni a ella ni a su risa, cuando había mal de sí misma.
Y cuando hablé a solas con mi sabiduría salvaje, me dijo encolerizada: “Tú quieres, tú deseas, tú amas, ¡sólo por eso alabas tú la vida!”.
A punto estuve de contestarle mal y de decirle la verdad a la encolerizada; y no se puede contestar peor que «diciendo la verdad» a nuestra propia sabiduría.
Así están, en efecto, las cosas entre nosotros tres. A fondo yo no amo más que a la vida “¡y, en verdad, sobre todo cuando la odio!”
Y el que yo sea bueno con la sabiduría, y a menudo demasiado bueno: ¡esto se debe a que ella me recuerda totalmente a la vida!
Tiene los ojos de ella, su risa, e incluso su áurea caña de pescar: ¿qué puedo yo hacer si las dos se asemejan tanto?
Y una vez, cuando la vida me preguntó: ¿Quién es, pues, ésa, la sabiduría? yo me apresuré a responder: « ¡Ah sí!, ¡la sabiduría!
Tenemos sed de ella y no nos saciamos, la miramos a través de velos, la intentamos apresar con redes.
¿Es hermosa? ¡Qué se yo! Pero hasta las carpas más viejas continúan picando en su cebo.
Mudable y terca es; a menudo la he visto morderse los labios y peinarse a contrapelo.
Acaso es malvada y falsa, y una mujer en todo; pero cabalmente cuando habla mal de sí es cuando más seduce».
Cuando dije esto a la vida ella rió malignamente y cerró los ojos. «¿De quién estás hablando?, dijo; ¿sin duda de mí?
Y aunque tuvieras razón ¡decirme eso así a la cara! Pero ahora habla también de tu sabiduría».
¡Ay, y entonces volviste a abrir tus ojos, oh vida amada! Y en lo insondable me pareció hundirme allí de nuevo.”
De Nietzche (quien todo y nada sabía de las mujeres, jóvenes o viejas)
Febrero 7, 2009 a 2:48 am
maria
Las mujeres más lindas del mundo:
“En tus ojos he mirado hace poco, ¡oh vida! Y en lo insondable me pareció hundirme.
Pero tú me sacaste fuera con un anzuelo de oro; burlonamente te reíste cuando te llamé insondable.
Ese es el lenguaje de todos los peces, dijiste; lo que ellos no pueden sondar, es insondable.
Pero yo soy tan sólo mudable, y salvaje, y una mujer en todo, y no virtuosa:
Aunque para vosotros los hombres me llame “la profunda”, o “la fiel”, “la eterna”, “la llena de misterio”.
Vosotros los hombres, sin embargo, me otorgáis siempre como regalo vuestras propias virtudes ¡ay, vosotros virtuosos!.
Así reía la increíble; mas yo nunca la creo, ni a ella ni a su risa, cuando había mal de sí misma.
Y cuando hablé a solas con mi sabiduría salvaje, me dijo encolerizada: “Tú quieres, tú deseas, tú amas, ¡sólo por eso alabas tú la vida!”.
A punto estuve de contestarle mal y de decirle la verdad a la encolerizada; y no se puede contestar peor que «diciendo la verdad» a nuestra propia sabiduría.
Así están, en efecto, las cosas entre nosotros tres. A fondo yo no amo más que a la vida “¡y, en verdad, sobre todo cuando la odio!”
Y el que yo sea bueno con la sabiduría, y a menudo demasiado bueno: ¡esto se debe a que ella me recuerda totalmente a la vida!
Tiene los ojos de ella, su risa, e incluso su áurea caña de pescar: ¿qué puedo yo hacer si las dos se asemejan tanto?
Y una vez, cuando la vida me preguntó: ¿Quién es, pues, ésa, la sabiduría? yo me apresuré a responder: « ¡Ah sí!, ¡la sabiduría!
Tenemos sed de ella y no nos saciamos, la miramos a través de velos, la intentamos apresar con redes.
¿Es hermosa? ¡Qué se yo! Pero hasta las carpas más viejas continúan picando en su cebo.
Mudable y terca es; a menudo la he visto morderse los labios y peinarse a contrapelo.
Acaso es malvada y falsa, y una mujer en todo; pero cabalmente cuando habla mal de sí es cuando más seduce».
Cuando dije esto a la vida ella rió malignamente y cerró los ojos. «¿De quién estás hablando?, dijo; ¿sin duda de mí?
Y aunque tuvieras razón ¡decirme eso así a la cara! Pero ahora habla también de tu sabiduría».
¡Ay, y entonces volviste a abrir tus ojos, oh vida amada! Y en lo insondable me pareció hundirme allí de nuevo.”
De Nietzsche (quien todo y nada sabía de las mujeres, jóvenes o viejas)
Febrero 7, 2009 a 10:42 am
Luis E. Reyes
¡No dejéis de bailar, encantadoras muchachas!…
Febrero 7, 2009 a 11:52 am
Arturo Montes Larraín
No recuerdo haber leído en Nietzsche ese texto. Volveré sobre el tema, María. Hola, Luis Enrique.
Febrero 7, 2009 a 9:02 pm
Arturo Montes Larraín
Ese texto habría sido obviamente dedicado a Lou Andréas Salomé y en ningún caso esta vez a Cossima Wagner. El triángulo a que María alude evoca en mí más que a “la vida” como sinónimo de ésta a Paul Rée. Hubo siempre una ambigüedad entre los tres. La mujer “intelectual” manipulaba. FN se sometía, femenino. Y PR era el macho. Toda una historia bastante sórdida. Quien perdió fue Nietzsche. Insignificante queda el vencedor del sexo ante la historia. Y ella, puta del cerebro, se fue con Freud para darle ideas de FN. ¿Existió una bisexualidad inerte en FN? Personalmente no lo dudo. Fue un individuo muy extraño. Hice cursos sobre él en la universidad francesa. No estoy convencido de haber acertado en mis conjeturas sin embargo aún hirvientes en mí como testigo discutible de un ser desesperado: FN.
Su pensamiento máximo relativo a la ciencia no osa llegar al final de sí mismo. Creo que en A.I. existe un espacio llamado “Nietzsche” donde hago referencia a una cobardía intelectual de ese hombre conmovedor en relación con el conocimiento científico. FN me produce la admiración a la tristeza. No integro al grupo de sus calumniadores.
Febrero 8, 2009 a 11:11 am
Luis E. Reyes
Lou Andréas, resultó ser más hábil que sus enamorados (torpes) Existe una fotografía de los tres, donde se puede apreciar a Salomé, sobre una carretita y sus dos enamorados tirando de ella (Da la impresión que hubiesen quedado atrapados en las formas del romanticismo alemán)
Un saludo, Arturo.
Febrero 8, 2009 a 12:40 pm
Arturo Montes Larraín
Lou se entregó a Rée para herir a FN destruyendo por su PODER la amistad entre ellos. Y lo logró. Ella pasó una noche con FN. Imagino a la “intelectual” izquierdosa burlándose al “dormir” de inmediato. Cossima, dulce, era fiel a Wagner, incluso después que éste muriese. En parte celoso del muerto, FN escribió “Contra Wagner”. Digo “en parte” porque además el músico se había mofado de una partitura de FN para Cossima.
En “Los papeles de la locura”, aquéllos del final literario, asigna a Cossima el rol de la Virgen María. Pero él, “Crucificado” (cf. id.), no vio en Lou a María Magdalena, sí a una arpía. Él era más masoquista que sádico. Se hacía sufrir por el lado del Bien (Cossima) y por aquél del Mal (Lou). El tema es común y complejo.
La vida literaria de FN duró sólo 10 años, entre los 30 y los 40. Luego vinieron los últimos 10 años de autismo, hasta 1900. Entre los 20 y los 30 fue profesor de lenguas antiguas en la Universidad de Basilea: 3 ó 4 alumnos. Antes… ya escribí.
FN amaba a las mujeres mas les temía salvo de edad avanzaba. El sexo ensuciaba al amor. Algo de esto subsiste. Ninguna palabra al respecto existe en Cristo. Sí en el Antiguo Testamento. Y muchas.
Febrero 8, 2009 a 11:20 pm
Juje
FN le temía a la vida.
Febrero 9, 2009 a 5:29 am
Arturo Montes Larraín
Juje, “la mujer” ESTÁ en “la vida” pero no ES la vida. Como el mismo Yahvé, quien “arrepintióse de haber hecho al ser humano en la tierra” (Gn.6.6), lo cual corrobora que él también ESTÁ sin sólo SER. Pues ¿cómo podría arrepentirse de su obra quien únicamente detenta la omniciencia permanente del SER? Desde el Génesis, así, Dios ES y a la vez ESTÁ ya anunciada la Encarnación. Y por esto se define con la más extrema lógica, escindiendose en la unidad y unificándose en la escisión de sí mismo: “Yo soy el que es”: éste que veis. Cosa que yo no debería decir de mí. Pues por el momento no SOY sino a lo sumo voy ESTANDO. ¿Y después de resucitar (no digo reencarnarme)? Ahí sí SERÍA y ESTARÍA en Dios, pero no lo SÉ: es más, lo CREO.
¿FN temía a la vida? ¿Qué sabes? Era valiente. Sí, se puede ser valiente con temor. El miedo sirve para erradicarlo de sí. Yo soy sin miedo. Casi. ¿Casi? Sí. Lee: apenas. ¿Hablas de ti refiriéndote a FN? ¿Le atribuyes características más tuyas que de él? Así creo. Pero ya irá pasando. Pasarás de “la vie en rose” a “ma vie ça commence avec toi” sin muchos “mots d’amour”; del romanticismo ¡oh amor mi laurel! a la concisión como tú reiteras noble. Viene. Como en el hmor serio y amoroso de nuestra Administradora. Un beso. Arturo.
Febrero 9, 2009 a 2:38 pm
Juje
La vida no es sólo mujeres…Si bien la vida misma es una mujer, tambien es mujer la vida, pero FN le temía al resto. Y a sí mismo, Valiente? No…Valiente es quien cree lo increíble…Bueno de alguna manera tambien profesaba lo que aborrecía, después de todo despedía culpa por los poros…
Febrero 9, 2009 a 10:18 pm
Arturo Montes Larraín
Jujita eres linda ¡y no discutas!
Febrero 10, 2009 a 7:35 am
Juje
sonó a ..Andá a lavar los platos…
se te encarnó Shopenhauer? jajaja
besos
Febrero 11, 2009 a 12:38 am
maria
Arturo, se trata de la Canción del Baile y, como lo recuerdó Luís, en él bailan las encantadoras muchachas, Cupido y también Zaratustra, quien les canta esta canción para burlarse del espíritu de la pesadez.
Respecto al triángulo en la carreta, ¡que bien representan estos tres al Mito del Carro Alado!: Lou toda una Auriga racional (o “hábil” como lo dijo Luís); el corcel blanco es Fred por lo irascible y por su voluntad de poder, valor y fortaleza; Paul es el negro corcel concupiscible. Los tres están representados por partes del cuerpo: la Auriga (mis disculpas por ponerlo en femenino) es representada por la cabeza, el corcel blanco por el pecho y, el corcel negro por el abdomen.
Bueno, al parecer la razón tomó una decisión… racional.
Lo que dije anteriormente entraña una contradicción respecto a Nietzsche en relación a su rol en el Mito del Carro Alado. En éste, es el corcel negro (el poco dócil, el caballo malo) el que dirige el carro de los humanos al mundo sensible con sus apetitos y deseos, en fin, a la Tierra. Así que el corcel negro también es FN.
Y, si voy un poco más allá, quién de los tres es el más racional y facultado para la inmortalidad (sea vía el eterno retorno, sea la supervivencia literaria e histórica) que Fred. Así que también Lou se baja de la carreta y quedan: tres FN.
No me sorprende que la locura del Professore se haya desatado cuando abraza el cuello de un caballo (apuesto a que era blanco) maltrecho y maltratado por su dueña Racionalidad en el medio de Turín. No pudo más mantener una mano en el abismo y la otra en la cima, la carreta y sus tres ocupantes dejan de correr al lado/por encima del abismo para caer en el él.
Hay otro triángulo que me viene a la mente ahora, se trata de uno que aparece en un texto que estoy leyendo (Claudio Naranjo): en él el vértice cochero es la ignorancia y los vértices corceles son la Aversión (asco nietzscheano) y la avidez (hambre canina nietzscheana).
Los triángulos en sí, me resultan estremecedores, ya que reposan en mágicos tres puntos que sostienen un reconocible, tranquilizante y ancho plano (el punto e incluso la línea me parecen existencialmente angostos); no obstante, cuando pienso en FN, el plano se distorsionó en el espacio/tiempo bajo la tensión de estos terribles secuaces. que resultan ser los impostores que devienen de sus vértices.
Arturo, sorprendente que su vida literaria haya durado 10 años bajo tal tensión.
Cariños. Y, tal como dice sabiamente la Juje: ” a lavar los platos”.
Febrero 12, 2009 a 5:56 am
Arturo Montes Larraín
No generalizo. Me refiero sólo a mi propia experiencia, respetando cierta cronología. Tengo 64 años. Mi madre joven era de una admirable belleza clásica no siempre en la intimidad hogareña enteramente púdica, más bien distraída ante su hijito mayor, yo, quien por instinto casi moral desviaba la mirada de esos lugares apenas percibidos pero percibidos y tenebrosos que no me provocaban siendo tan chico ni la más mínima excitación sexual aunque sí una sensación de rechazo absolutamente natural, jamás enseñada: era simple, desde mí, no se miraba el sexo de la madre, algo no prohibido me lo prohibía, algo quizás relacionado con la vida uterina, con el parto, la leche… No sé. La memoria tiene secretos.
Luego en la pequeña infancia advino sin erección alguna una curiosidad por el sexo femenino, por su arquitectura, y era un fenómeno a veces recíproco. De modo que en perfecta inocencia jamás unisexual nos desnudábamos y con seriedad observábamos qué exactamente habia allí. Yo veía sin mayor entusiasmo algo semejante a flores rosadas menos hermosas que una rosa. Sin que jamás hubiese tocación ni vergüenza. Una vez retiré el prepucio desnudando el glande. Me fue preguntado qué era eso. Hasta ahora ignoro la causa de mi inmediata respuesta, que esa mujer ya abuela y yo aún recordamos riendo: “es un remedio”. Vaya Dios a saber por qué en esa completa virginidad desnuda de ambos dije eso. ¿Es un remedio el semen ni siquiera entonces intuido, remedio un glande ajeno a todo deseo de penetración? ¿Un remedio para la mujer el ignorado instinto paternal del niño? ¿Es “mejorada” la madre que veinte años más tarde parirá? ¿Domina la hembra al machista farmacéutico o médico? No sé. Como muchas otras cosas, no sé. Pido ayuda.
Después llegó la adolescencia con sus preventivas masturbaciones descubiertas como ya conté en A.I. La visión de una rodilla femenina me enloquecía. Fui en pajero empedernido. En la micro, en la clase, el baño, la cama… donde fuera. ¿Diez al día? “¡Pecado mortal!”.
- Las huevas, cura maricón, pensaba yo.
El “cojo” Jorge Gómez Ugarte, cura por excepción inteligente, me dijo que yo no diese importancia a eso, pero que no exagerara, pues… había mejor. Sonreí por dentro. Hasta que vino llegando lo “mejor”. Bueno, dependió. Sí, en general sí, mejor. Sin farsantear, en general mucho, mucho, mucho. ¡Cuántas mujeres! ¡Preciosas! ¡Qué delicias! Mayores, menores, nunca niñitas cuya maravillosa desnudez también evitaba ver…
Me estoy poniendo latero. Nunca he sido tan feliz en el plano sexual como con mi esposa y madre de nuestros hijos, ya sé que esto no debe ser dicho en Chile pero a mí qué me importa, nada. Aunque otras veces haya sido también feliz en ese plano en realidad poco plano con otras mujeres. Y en numerosas ocasiones nada feliz. ¡Detalles, fuera! Imaginadlos…
Se me ha calificado de mujeriego pero es en lo fundanental falso. Ya lo expliqué en AI. Busque, ¡no voy a estar buscando yo, si ya la escribí! Tampoco, por favor, hombreriego. En fin, hubo muchas minas ricas. Salvo por excepción una negra fétida y una asiática fome. Lo mejor técnicamente, las franchutas, las chilenas derechistas, las argentinas, varias putas, las holandesas, las de los USA, alemanas de Hamburgo, rusas, en fin.
Pero con el tiempo la cosa ha venido cambiando. Me estoy desexualizando. Un choro, un par de tetas, etc. me están siendo indiferentes. Sí, bonitos o no están y a mí qué. Si se me provoca como Uds. saben, claro, reacciono y mucho pero ya con menos entusiasmo. Incluso me cuesta llegar al final porque me distraigo y pienso por ejemplo en 2 Corintios 2 pero no sé por qué, será por deber, con el pico durante 10 horas parado, con lo cual la mina está feliz pues hace como Diosa lo que se le para el hoyo mientras yo resisto a la fuerte tristeza de los empujones indicativos de la muerte en la chasca arriba.
Y así conocí hace poco tras tanta belleza formal a la mujer más linda del mundo. Era una vieja nonagenaria. Venía del supermercado con unas bolsas pesadas para ella, flaca, sonriente, sin miedo. Ya era noche. Ella tenía una maravillosa mirada que le hacía brillar las arrugas como si fueran riachuelos de agua pura. Le ofrecí acompañarla y llevarle sus malditas bolsas llenas de esas porquerías que compran las mujeres de cualquiera edad. No dudó un instante (claro que tengo facha de caballero incluso en pijama como ahora cuando son las 6:40 am). Iba a su asilo de ancianas. Era viuda. Sus siete hijos no la visitaban. Se la veía alegre. Llegamos. Tocó el timbre. Recibió las bolsas. Antes de entrar me dio un beso en la mejilla al cual respondí con un abrazo. Nunca más la vi. Quizás murió. Es en cierto modo la mujer más linda del mundo.
Febrero 12, 2009 a 6:20 am
Arturo Montes Larraín
Es la fe infantil de la anciana en su sonriente mirada con motivo de las bolsas pasadas a un desconocido que me conmovió y me fortaleció otra vez en la convicción sobre el valor de la confianza, ¡sigo tan agradecido de ese cadáver en alma viva que ahora mismo conversamos ella y yo y la voz de su alma me ayuda a desempeorarme!
Febrero 12, 2009 a 8:13 am
Arturo Montes Larraín
María:
Es un gusto enorme recibirte otra vez. ¿Cómo te fue con Janz? Es árido. ¡Pero qué científico es! Por esto te lo recomendé. La Juje ¿está lavando los platos? Pero cantando de amor, espero. Un beso a ti. Ya hablaremos más sobre FN y otras cosas. Ahora descansaré un rato. Cuéntanos de ti.
Febrero 14, 2009 a 11:09 am
maria
Arturo,
Aún no me fue va con Janz. No lo encontré en Santiago, incluso lo encargué a una amiga que fue a España pero tampoco lo encontró. Así que si tienes algún dato de donde encontrarlo en Santiago te lo agradezco. Un abrazo.
Febrero 14, 2009 a 2:09 pm
Arturo Montes Larraín
No tengo datos da acá. Yo lo compré (3 tomos) en francés (Éditions Gallimard) y en Francia. Quizás la librería francesa pueda ayudarte en Santiago. O algo como el Goethe Institut. Mira en Internet. Un beso.
Febrero 16, 2009 a 4:20 am
Francisco Bernstein Rosinsky
http://casadellibro.com/libro-friedrich-nietzsche-infancia-y-juventud-t1/2900000188032
Mayo 15, 2009 a 9:39 pm
maria
Gracias Francisco, enviaré el dato a una amiga en Madrid para que me lo haga llegar.
Junio 20, 2009 a 8:30 pm
fernanda
HO MAMY QUIERO METERTELA BIEN ADENTRO NTUYO,QUIERO SXO Y MAS SEXO
MYY AMORR
AJ,AJ,AJ,AJ VAS A GRITAR CON MIGO NO SABES COMO TE DOY.
X LA CONCHA Y X EL CULO
A Y VOS ME LA CHUPAS,BUENO YA SABES SEXO ORAL
Junio 20, 2009 a 9:12 pm
Arturo Montes Larraín
Obviamente eres hombre transexual, no importa.
Paloma no debería publicar estas porquerías de anonimato cobarde.
Es distracción de ella sin duda: tiene otras cosas que hacer.
Resulta extraño que un “Renato” pierda el tiempo para estas cosas.
Supongo que el sentido de la dignidad en este caso no se cuestiona.
Junio 29, 2009 a 11:48 am
Administrador
Mi abuela Ema.
Junio 29, 2009 a 3:52 pm
Arturo Montes Larraín
¡Tu abuela!
Tuya. El alma del cadáver se sorprende con serenidad de haber tenido cuerpo acá. “Es curioso” (cf. Kundera, “La vida está en otra parte”).
Ema: Ame. Mea. Amé. Amen. Amén. Ema. Tu ab-uela. Et caetera. Y caerá.
“Mi abuela” significa: “no mi madre”. Lástima. De allí los dolores de la Ad-ministración. La inflan. La empequeñecieron. La afearon. La enceguecieron. Ella es la mujer más linda del mundo. Yo la amo con amor. Ella se siente indigna de ser amada. Es una huevona. Ella camina. Piensa. “Bien. ¿Por qué me castigo? Examinemos esto. No, no es por eso. ¡Ah, es por esto! Uf. Hice bien. OK, causé dolor. ¡Pero ya pagué! ¡Soy libre!”. Y se fue el dolor de ti, ¿ves que eres la mujer más linda del mundo? “Sí”. Claro, en tu moral debes no saberlo y saber en cambio lo contrario de tamaña hermosura. Ríete entonces de tu fealdad. Súfrela sólo para sonreír. En la sonrisa habrá consistido tu vida. Eres una enferma mental. No has ido donde el médico adecuado. Es Cristo. El resto por lo general envenena. No busques. Duerme, negrita. Sueña. Déjate acariciar. El viento te acaricia. El universo te acaricia. Dios te acaricia. Yo te acaricio. Esa otra persona te acaricia. Aun durmiendo hechizas.
No jodas. Ema.
Junio 29, 2009 a 8:31 pm
Arturo Montes Larraín
Ella eres tú, plural, respetadas, más preciosa que un diamante, que una teta, que una hoja, que un pedo entre tus sueños, que la concha abierta, que una nube, que una yegua cabalgando sobre mí, que cualquiera edad salvo infantil pues prohibido por la ley, eres más preciosa que todo, “no es bueno que el hombre esté solo”, nunca me has faltado ni siquiera en la imaginación, eres tonta por naturaleza de la perfección, eres posesiva y dominante sin resultado, eres la dueña de los hijos, eres ladrona, te adoro, vuelves siempre a mí, te abro la puerta, empiezas a gallinear con las compras.
No es muy distinto tirarse joven a una vieja que viejo a una joven. Incluso en esa vieja encontré mucha dulzura placentera. Quedamos amigos para toda la vida. Murió. Aquí vive. Te amo. No más. Déjame tranquilo. Eres plural.
Me tiré por dos años a la Miss modelo de “Vogue”. Nada de puta (bueno, un poco, como siempre). Era la raja. Hasta que la descubrí racista. Ahí se me apagó el amor. Ahora pienso en ella. Nada sé. No me interesa. Pero me emociona aún por su generosidad corporal tan juvenil. Recuerdo cuando se plantó desnuda a los pies de mi cama. Las mujeres son extrañas. Lo son ante sí mismas. Hablan puras pelotudeces. Entre sí se odian. Dan risa. Yo las amo de letra a chucha limpia y pelada.
¿Qué son las mujeres? ¿Quién tú?
La infertilidad está en la esencia de la madre. Ésta sufre sin tener la menor idea de por qué pero sufre y sufre. Es la fertilidad de los seres más amados, los hijos, que le duele, por haber debido desplazar en cierto modo al otro amor, su antiguo amor incluso apenas imaginario o real como fue o habría sido. Está sola. Su mendicidad putativa es rentable. Jamás una mina muere de hambre pero sí de hombre. Qué tonta es la mujer más linda del mundo. Como debe ser. La amo. Te refugias en la maternidad como propiedad. Ahí la cagas y el huevón lógicamente se te va. Otra espera. Y tú… vienes a mí.
Agosto 7, 2009 a 9:13 pm
Arturo Montes Larraín
No está mal esta huebada que ya había olvidado y cuya presencia entre las cosas más leídas me sorprendía. No digo que en lo mío todo esté bueno, claro que no. Pero en fin, hay en general cierto humor de bien, ¿no, Juje?
Agosto 7, 2009 a 9:20 pm
Arturo Montes Larraín
Acabo de releer. No está mal toda esta huevada que ya había olvidado y cuya presencia computacional entre las cosas continuamente más leídas me sorprendía. No digo que en lo mío todo esté bueno, claro que no, soy latero. Pero en fin, hay en general cierto humor de bien, ¿no, Juje? Gracias, LER. Eres un tipo espléndido.
Agosto 7, 2009 a 10:13 pm
Arturo Montes Larraín
Acabo de enojarme. La mujer más linda del mundo es cualquiera otra fuera de la mía. Ésta se fue. Se fue después de comer y beber porque al parecer le dije algo inadmisible, no sé qué. ¿Qué sería? Uf, haré un esfuerzo mnésico. Ah, ya, resultó. ¡No se me vaya a olvidar por recordar otras cosas! ¿De qué estaba hablando? Sí, le dije que era bondadosa pero tonta. En realidad, la mujer más linda del mundo no existe, salvo la mía, ésta que se fue, que vuelve, se va… Y yo en la cama solo. ¿Llamo a una puta? No. ¿Por ahorrar plata? Tampoco. ¿Por qué no, entonces? Dios no olvida.
Agosto 8, 2009 a 12:20 am
Arturo Montes Larraín
Yendo al fondo de las cosas, la mujer más linda del mundo fuera de la mía soy yo ante el espejo.
Noviembre 14, 2009 a 7:10 pm
camila
bobo´´´