Así es. Mucho por c.e. Por la Administración, siempre amiga. E incluso, como consta y constará, en A.I.

Pero el asunto no es broma y lo advertí tres veces hace tiempo ya. Aquí se “cuartea” mucho pero no se participa ni -salvo contadísimas excepciones- se me estimula o desafía intelectualmente, sino muy poco (agradezco a quienes lo han hecho). He llevado adelante un esfuerzo grande en lo personal, Uds. lo saben, sin adecuada respuesta para mí exigente en el plano neuronal ni -por supuesto- un voluntario apoyo económico. En Chile se tiende a creer que “yo” poseo sin esfuerzo de ningún tipo el derecho adquirido y perezoso a la mendicidad conceptual y monetaria. Aludiendo a lo último, pedí colaboración y recibí un insolente comentario, algo así como: “Arturo Montes muestra ahora la hilacha, pasa el sombrero”. Mientras otros participantes escribían que el sitio es lectura estudiada y obligada en su familia, con hijos y todo.

En resumen: mucho ruido y pocas nueces. Hábito vergonzoso en las clases alta y media de Chile. Falta incluso de comprensión y de elegancia. ¿Para qué entonces seguir así, además dolorosamente convaleciente? Muchas manifestaciones de solidaridad recibí durante mi hospitalización. Me conmovieron y las agradezco. Pero seamos francos, ¡fáciles son! Y dan buena conciencia.

No. Así no sigo. La Administración me mantendrá informada por c.e. sobre una evolución eventualmente positiva y concreta en los aspectos señalados: compromiso realizado de más trabajo intelectual; y de voluntario apoyo económico. Si esto no ocurre, haced lo que queráis; y yo otra cosa: Dios ya me indicará qué. En este caso, la experiencia de “Amaneciente Incertidumbre” habrá sido de todas formas positiva, no sólo en el plano cuantitativo pensando particularmente en el Estadio Nacional de los “voyeurs” sino además en lo cualitativo al observar cómo funcionan tantas “almas” de nuestro país.

No abriré otra vez A.I. hasta que la Administración me lo indique, por haber ella comprobado un cambio concreto en los dos sentidos indicados. En la perspectiva específicamente intelectual, me parece que ya hay material suficiente para imaginar, innovar, profundizar, sin mí. ¡Muestren sus capacidades! Ello les ayudaría. Y sería una buena técnica de creciente formación común. Yo ya he puesto mis cartas sobre la mesa, sin ir más lejos, por ejemplo, que el terreno político. He expresado qué Chile anhelo. Etc. Tal trabajo es estéril sin colaboración. La pelota está pues ahora en su cancha, júntese, no en la mía. Mi amistad sincera.

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